Capítulo 285 en el que te voy a hablar de dos caídas espectaculares de la tabla en lo que respecta a dos de los pilares fundamentales de mi sistema vital: me he caído de la tabla de ARC y también me he caído de la tabla de YNAB. Te invito a que veas mis barbas pelar para ver si así pones las tuyas a remojar. Por otro lado tengo una alegría absoluta e inusitada que me ha causado la domótica: he instalado mi nuevo dispositivo, el Home Assistant Green con un éxito que yo creo que nadie se atrevía a aventurar.
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Esto es Weekly de Emilcar FM en su capítulo 285. Yo soy Emilcar y este es un podcast premium semanal para aquellos seguidores de Emilcar Daily que quieren más. Hoy es 16 de febrero de 2024 y en este capítulo voy a hablar de dos caídas espectaculares de la tabla en lo que respecta a dos de los pilares fundamentales de mi sistema vital. Me he caído de la tabla de ARC y también me he caído de la tabla de Uni-Davahead. Te invito a que veas mis barbas pelar para ver si así pones las tuyas a remojar. Por otro lado, porque no todo van a ser penas, tengo también una alegría absoluta e inusitada que me ha causado ni más ni menos que la domótica. He instalado mi nuevo dispositivo, el Home Assistant Grind, con un éxito que yo creo que nadie se atrevía a aventurar. Vamos a comenzar con el podcast de hoy, pero antes quiero saludar al más reciente suscriptor de Weekly, Luis. Espero que tu estancia aquí sea tan larga como beneficiosa y entretenida. Asimismo, quiero agradecer a Fran que haya pasado de la suscripción Legacy a la anual. Muchas, muchas gracias. Y ahora sí, empezamos. En Friends, la mejor serie de televisión de humor de todos los tiempos, hay un arco argumental en el que Chandler se enamora de la novia de Joey, su mejor amigo y compañero de piso. Cuando Joey se entera, tienen una discusión y en un momento dado Chandler le pide disculpas. Y Joey, que está muy enfadado, le replica «la raya es un puntito para ti». Bueno, pues esta es la sensación que yo tengo ahora mismo respecto a mi caída de la tabla de ARC y también de Unity Batches que te contaré en una sección posterior. ¿Esto qué es de la caída de la tabla? Esto es terminología GTD realmente, aunque vale para todo. La caída de la tabla en GTD está documentada en el propio sistema, es un sistema que prevé que vas a fracasar en adoptarlo, lo único que pasa es muy interesante. Y hablan de caída de la tabla poniendo un paralelismo a que tú estás surfeando las olas en tu tabla de surf y en un momento dado te caes de la tabla porque viene una ola y te desmonta. Entonces tienes que recuperarte, salir de debajo del agua, buscar la tabla y volverte a subir a la tabla y volver a coger velocidad y a volver a coger inercia y todo eso. Es más o menos el paralelismo, disculpadme si no soy muy preciso a la hora de explicarlo porque mi relación con las tablas de surf es inexistente. Entonces como digo esto se habla así en GTD esa terminología, la caerse de la tabla. Yo os contaba en su momento cuando yo seguía haciendo GTD que yo ya hacía muchísimo tiempo que no me caía de la tabla, me había pasado mucho al principio, llegar a un momento en el que has dejado de recopilar, no estás marcando lo que haces, no revisas, empiezas a ponerle fechas de vencimiento a todo para que las cosas salten, para que las cosas piten y al final te encuentras, que este es el gran peligro con un sistema productivo poco confiable y vuelves a vivir la sensación que tenías antes. Hay cosas que están pendientes, hay cosas que tengo que hacer, pero no sé, no las tengo recogidas, no las tengo controladas, con lo cual vivo en un estado de ansiedad continua porque cualquier cosa me puede saltar en cualquier momento. Entonces pues tú reconocías haberte caído de la tabla y te volvías a subir. Bueno pues como digo eso vale para todo y por supuesto vale para ARC, que es el sistema productivo de Sergio Pantiga y que yo he abrazado en sustitución de GTD. Voy a recordaros rápidamente cuáles son los pasos que he dado para pasarme a ARC y que además están documentados casi en exclusiva en Weekly. Hay un par de notas cortas en mi newsletter, ya hace mucho tiempo, pero no he hablado nada de ARC en Emil Cardelli, con lo cual está todo en capítulos de Weekly. El primer capítulo donde hablo de esto es el 244 que se titula, de hecho se titula como el nombre del sistema, el sistema es ARC, que es Acción, Reflexión, Cohesión y pues en ese capítulo que es de marzo de 2023, es decir, hablamos de todos los capítulos que están disponibles porque os recuerdo que con el cambio de servidor hay capítulos, bueno la gran, la inmensa mayor parte, vamos a ser sinceros, de los capítulos antiguos de Weekly no están disponibles y yo voy poco a poco volviendo a ponerlo disponible. Bueno, pues los de 2023 están todos disponibles, así que todos los capítulos en los que hablo de ARC están disponibles salvo error u omisión. Capítulo 244, Acción, Reflexión, Cohesión, ahí os hablo de la existencia de ARC y de que existe un libro que me lo estoy leyendo y estoy pues con muy buenas sensaciones y bueno pues toda esa parte inicial. De ahí nos vamos al capítulo 247 con una sección que se llama avanzando con ARC y os cuento que voy cuando están explicando lo que es la lista de resultados, la lista de proyectos se llamaba en GTD y que claro aquí en este sistema se hacía mucho hincapié en ese tema, pero os recuerdo y ahora lo veremos que en el repaso que estoy haciendo que hay una dualidad, no? Es decir, los resultados que yo tengo, que yo quiero obtener, no? Esa lista, esos proyectos están en una lista separados así listados uno detrás de otro o no? O yo tengo un proyecto y dentro están las acciones. Esto segundo nos parece a todos más natural porque las aplicaciones de productividad modernas nos llevan a eso. Lo anterior nos parece una rémora de los tiempos en los que tenías que hacer todo esto con papel y lápiz y claro los elementos no podían estar en dos sitios a la vez, no podían estar, las acciones no podían estar en su proyecto y al mismo tiempo en una lista por contextos. Sin embargo esto ha resultado ser la madre del cordero y yo he evolucionado mucho al respecto. Bueno, en ese capítulo 247 también explicaba los contextos en GTD y explicaba también pues cómo definía yo esos contextos y cómo lo adaptaba a la nueva filosofía ARC. Después me iba al capítulo 249 en el que ya contaba que estaba finalizando el libro y en el capítulo 250, este de mayo, estamos hablando de un arco de marzo a mayo, yo contaba pues eso que ya había terminado con ARC y que estaba haciendo un repaso de la parte práctica para poner en marcha el programa que ya planificaba traer a Francisco de Paula que es un oyente de Weekly y un participante en el podcast Aprendiendo GTD, miembro de la comunidad Weekly, que había estado siguiendo mis avances y que él era un defensor de la lista de proyectos como lista. Entonces él venía a ilustrarme sobre esto y mi idea era pues en la entrevista con Francisco de Paula repaso, mientras hago un repaso la parte técnica de ARC y la parte práctica, perdón, y lo pongo en marcha y a partir de ahí ya ponerme en contacto con Sergio Pantiga, con el autor del método, pues para preguntarle cosas o para traerlo a Weekly. Eso es lo que yo esperaba hacer en una fecha 19 de mayo. Después viene Francisco de Paula al podcast, me pasa el culo por las tablas, ya estamos en junio, pero aprendo muchos, aprendo mucho de ese podcast, creo que todos aprendimos mucho, lo estuvimos debatiendo en Discord mucho tiempo, fue muy interesante y realmente fue en el momento en el que dije venga, sí, me comprometo a esto y empecé a hacerlo, a trabajar realmente con una lista de proyectos y ya a finales de junio yo ya había hecho una primera o estaba a punto de hacer una primera semana de trabajo íntegra ya con ARC y listo a cruzar las agendas con Sergio Pantiga para entrevistarle. Después de todo esto, la nada, el silencio, Sergio nunca llegó a venir a Weekly porque yo no lo invité evidentemente y el único comentario que hay es en diciembre, hace nada, un comentario mío por encima en una sección del podcast de Weekly diciendo que estoy siguiendo todavía torpemente el sistema ARC. Y esa es la realidad. ¿Qué es lo que me ha pasado? ¿Con qué problemas me he encontrado? ¿Por qué no he seguido avanzando? Podríamos decir efectivamente que me he caído de la tabla. ARC no es un sistema tan estricto como GTD, no hay un momento en el que haces «beee» y suena una alarma y tienes que volver a empezar, pero yo creo que ya puedo decir oficialmente que efectivamente me he caído de la tabla y que la tabla es un puntito para mí. Sigo funcionando, sigo cumpliendo con mis compromisos laborales, sigo cumpliendo con mis compromisos profesionales en cuanto al podcasting, porque el sistema está ahí, insisto, no es un sistema tan rígido, yo ya controlo mucho, es decir, no soy un novato que está aprendiendo a hacer algo por primera vez y sigo vivo. El sistema confiable, el sistema es más o menos confiable, sigue estando ahí, pero tengo muchas cosas que no me están funcionando. Por ejemplo, el tema de la lista de proyectos no me ha funcionado. El tener las tareas que no estén dentro del proyecto, o sea, que no haya proyecto y que yo le haga doble clic a un elemento y me muestre sus tareas, eso no me está funcionando. Al principio muy bien, al principio muy feliz, con mis dudas sobre cómo hacer una revisión en esta situación, aunque Francisco de Paula lo tenía muy claro y me lo explicó en el podcast y tal, pero la sensación que yo tengo ahora es que tengo muy pocos proyectos. Es decir, que básicamente en vez de crear proyectos o que me surjan proyectos, lo que voy haciendo son tareas y que no subdivido esas tareas, con lo cual pues esas tareas en realidad son proyectos camuflados que hago de golpe. Es decir, si preparar un informe, un informe complejo antes me podía llevar tres, cuatro tareas separadas en contextos distintos, pues ahora yo de forma, no sé si decir distintiva o de forma inconsciente mejor, no creo un proyecto que se llame preparar informe para fulanito, sino que directamente eso es una tarea con un contexto, el que sea, y me pongo a preparar el informe y aunque tenga que saltar en 36 conceptos, al final lo acabo ejecutando. El problema de esto, pues que acabas trabajando por proyectos, acabas trabajando por proyectos y supuestamente se trata de que esto no sea así, ¿no? Entonces, pues eso, cuando yo miro mi lista de proyectos veo que tengo muy pocos. Cuando estoy haciendo la revisión me cuesta mucho conectar proyectos con tareas, con lo cual tampoco tengo un control real de qué proyectos podemos considerar estancados, proyectos que no tienen tareas, que no se están moviendo. Y pues eso, acabo haciendo de golpe tareas grandes, tareas gordas que no están subdivididas y están mal definidas, con lo cual mi trabajo no es óptimo en ese sentido. Las revisiones, sigo haciendo la revisión semanal, no he entendido todavía bien lo que es la revisión diaria e incluso la revisión semanal, que antes para mí era un credo porque seguía los pasitos de David Allen de así, así, así, así, y yo aquí hago la revisión, pero como he dicho, como no me está funcionando la lista de proyectos, pues tengo, mira, como el meme este del perro en el que se ve una foto de un perro, un ordenador y pone «no tengo ni idea de lo que estoy haciendo», pues me pasa algo parecido. Por el lado positivo, decir que la lista de tareas pendientes se me ha reducido mucho. Esto no sé cómo interpretarlo. No sé si es fruto del azar, si es que estoy trabajando más en general, si es que, claro, como subdivido menos o yo entiendo que estoy redactando más las tareas, pues donde antes podía sacar seis tareas, ahora tengo una. Aunque en realidad esa tarea, pues como digo, es un proyecto. Por lo que sea, esta es una realidad. Y claro, con este plantel de ahora, quiero decir, ahora es cuando me lo he puesto delante, pero julio, junio, agosto, septiembre, octubre, yo no iba a traer a Sergio al podcast. ¿Por qué? Porque me da vergüenza. Es decir, no se trata de que yo tenga que ser un experto como él en el sistema que le ha creado, ¿vale? Pero si yo le invito a mi podcast a hablar de ARC, yo tengo que tener un poquito de papeles. Cinturón naranja, ¿vale? No marrón, pero naranja. O sea, que no dé la sensación de que me lo traigo al podcast a que me haga una consultoría gratis. ¿De acuerdo? Entonces, pues claro, decía, es que voy a llegar aquí y los tres primeros conceptos que le voy a tirar, el tío me va a decir, pero tú te has leído el libro, infeliz. Y me lo he leído. Y algunos capítulos me los he leído varias veces. Pero pues eso, me he caído de la tabla por completo y ahora mismo, aunque estoy funcionando, pero estoy funcionando pues eso, aprovechando que el sistema no es tan estricto y a una inercia y pues a que efectivamente las cosas están puestas en su contexto, eso sí, con lo cual puedo trabajar. Pero no tengo la sensación de que lo estoy haciendo bien ni la sensación de control. El no tener tantos proyectos como antes a mí me indica que hay algo que estoy haciendo mal. Lo tengo muy claro. En este tiempo que ha pasado, desde que yo he empezado con esta historia hasta este momento en el que ya me declaro oficialmente caído de la tabla, han pasado cosas. Y una de esas cosas es que Sergio Pantiga ha sacado otro libro. Se llama «Efectividad para personas y organizaciones. Vivir y trabajar mejor es posible». Básicamente, podemos decir que es una versión depurada y aumentada del libro anterior. Aquí Sergio vuelve a presentar el método ARC para cualquier persona sin conocimientos previos para permitirle conocer de cerca esta metodología y mostrarle lo que es la efectividad personal y que pueda avanzar en la efectividad personal siguiendo unas pautas claras y sencillas. Es decir, que si tú hasta ahora no te habías leído nada y ahora hay dos libros, ¿cuál me leo? Primero el anterior y luego este, ¿cómo funciona esto? Da la sensación de que esto está pensado para que te compres directamente el último libro, que no necesitas leerte el anterior. Yo, claro, me lo he leído el anterior, evidentemente. Y como ya he reconocido ante mí mismo que esto me ha llevado un par de semanas. Porque, claro, tú estás en el trabajo diario y estás y no sé cuánto. Venga, me voy al contexto, no sé qué. Fíjate, esto ha salido, los contextos yo los miro, esto es importante, esto no, voy a atacar esto, a ver qué cola tengo en el informe. Pues está bien decir que el día a día lo voy resolviendo. Pues claro, al final me cuesta darme cuenta de que realmente no tengo el control efectivo que yo quiero tener sobre todo esto. Me voy a comprar el nuevo libro, evidentemente. Creo que además me va a aprovechar mejor porque, claro, yo ya soy un fracasado. Ya me he leído el libro anterior, he estado poniéndolo en marcha, hubo un momento en que me fue bastante bien, pero conforme han ido pasando las cosas y en el día a día he perdido el control, el método. Entonces, claro, partiendo de que yo ya me he leído el libro y que ya tengo el método en marcha, creo que de esta forma voy a aprovechar mejor este segundo libro. Yo la otra vez no monté el sistema ARC, y es así como funciona la vida. No monté el sistema ARC hasta que no me hubiera leído el libro entero. Y luego repasé algunas partes. Claro, no voy a ir montando, no voy a ir convirtiendo mi sistema GTD en ARC conforme leo el libro porque estoy trabajando todos los días. No puedo hacer un cambio productivo en caliente. Entonces, en mis circunstancias concretas, creo que este segundo libro me va a ser de una ayuda muy inmediata. Lo que también voy a trabajar es en aligerar mi sistema. Yo hasta ahora tenía ONIFOCUS todo porque el GTD, y no tengo claro si el ARC también, pero el GTD seguro te dice que tu sistema GTD es todo lo que necesitas. Es como un novio posesivo de instituto. ¿Tú para qué quieres amigos y amigas? Y me tiras a mí. Una cosa así de chunga. Entonces, claro, ¿qué es lo que he hecho yo? Pues en su momento en GTD generé una serie de listas con los temas y las cosas y la información que se me van ocurriendo o que voy encontrando para hablar en mis distintos podcasts y para escribir en la newsletter y para escribir artículos. Todo eso traducido al ARC nos lleva al área de reflexión y dentro de la reflexión la categoría de posibilidades. Entonces, tengo una carpeta que se llama posibilidades daily, posibilidades weekly, posibilidades contenido podcasting, posibilidades trabajo, posibilidades personal. Claro, en posibilidades personal, en posibilidades trabajo, por ejemplo, son tareas o proyectos que en GTD formaban parte de algún día quizá. Cosas que están ahí pero bien porque pertenecen a proyectos que ya están finalizados y olvidados. Y bueno, les podría poner un lazo al final, pero a lo mejor no. O todo lo contrario, porque son cosas que todavía no es el momento procesal. Estoy esperando una resolución del ayuntamiento, pero no una cosa inmediata, porque entonces estaría dentro del área de reflexión en la lista esperando de. Estoy esperando que el ayuntamiento me notifique no sé qué la semana que viene. No. Aquí en posibilidades es algo como a más largo plazo y ahí tengo esas cosas de trabajo. Bueno, el caso es que creo firmemente que los temas, los listados de temas que yo tengo para crear contenido no es este su sitio. No es este su sitio porque por muy bien que esté Onifocus, estoy dependiendo mucho de la herramienta. Es decir, todas las cosas que yo tengo que incorporar en cada entrada con una idea, con una idea para hablar. Por ejemplo, tengo aquí una idea desde hace mucho tiempo para hablar de la combinación entre Devon Fink y Trickster. Lo he pronunciado bien, sí. Bueno, pues esto conlleva un enlace, con unas anotaciones por mi parte, conlleva unas historias y al final estoy metiendo mucha información a pescozones dentro de lo que es una tarea. Una tarea que en Onifocus tiene de todo su estado, su proyecto, que en este caso es posibilidades weekly, etiquetas que no uso, pero que podría usar de forma complementaria, notas, repetición. Es decir, que es Onifocus, que Onifocus me permite un montón de información, pero no es su sitio. O sea, no toque Torre China aquí. Entonces ya os conté que estaba empezando, que debo de ser el último que llega, después de mí ya no queda nadie por entrar a Notion y que efectivamente, pues combinando cosas que he conseguido en cursos, en membresías, etcétera, pues me he hecho una plantilla que me está funcionando bastante bien con los temas para tratar en diversos espacios de creación de contenido. Digo me está funcionando bastante bien porque claro, tengo que avanzar con esto. Yo creo que hasta que no lleve dos meses o tres usándolo, no me voy a dar cuenta de si realmente lo estoy usando. Es decir, tengo que ver que los temas de ahí los aprovecho, que voy anotando todo lo que pongo, que pongo la URL del momento en el que he tratado ese tema, que califico si ese tema es transformable o no, porque hay ocasiones que contenido de una newsletter o de un artículo del blog más adelante, pues al mismo tiempo lo puedes convertir en una sección de un podcast o lo mismo en más o menos reducirlo mucho para hacer un hilo en Mastodon o en Twitter. Es decir, ahí hay muchas posibilidades, pero necesito tiempo. Necesito tiempo. O sea, yo ese listado de Notion lo visito todos los días, pero necesito tiempo para ver que todos esos campos son correctos. Ya he borrado tres o cuatro campos de esa base de datos. Entonces yo creo que aligerar mi sistema RC me va a venir bien, porque a fin de cuentas me va a hacer no recurrir al sistema cuando no tengo por qué recurrir. Ahora mismo yo sigo teniendo aquí muchos temas de contenido porque no he hecho la migración a Notion. Eso quizá ha sido un error procedimental. Desde el momento en que decidí empezar con Notion, lo primero que debí hacer es encerrarme una hora a trabajar y llevarme todo esto a Notion. Esto no lo he hecho. Entonces cada vez que voy a crear contenido, me veo a mí mismo entrando a Notion por un lado y por otro lado a mi sistema RC. Y al final se me crea mucho ruido. Con lo cual voy a aligerar mi sistema para que en ARC se queden exclusivamente en las listas de posibilidades, aquellas que tienen sentido ahí. Las posibilidades del trabajo, a lo mejor esto lo hago en algún momento, y también las posibilidades personales. Por ejemplo, remodelar la web de Arts Musica, de mi coro. Aunque mi coro ya no está funcionando, pero sí me gustaría hacer en algún momento para que nuestro legado sea más accesible. Tengo por ahí algunas cosas antiguas, multimedia, pendientes de darles un pequeño retoque, unos vídeos de viajes de hace años, fotos. Tengo por aquí puesto un par de historias para algún regalo de Rocío, algunas cosas que entiendo que sí es su sitio porque están aquí incubándose, como gusta mucho decir, en tecnología productiva. Y en un momento dado se pueden venir arriba y venirse en forma de proyecto o lo que sea. Otra cosa que también voy a hacer que es reescucharme otra vez el podcast con Francisco de Paula. Porque es un podcast que, bueno, de hecho el título del podcast, he dicho que era el capítulo 250, ¿verdad? 250, sí. No, 252. Se titula «La lista de proyectos». Este capítulo con Francisco de Paula. Y mi idea al final es que estaba muy enfocado a eso y que para mí el resultado de ese podcast fue comenzar a usar la lista de proyectos y no anidar las tareas en los proyectos. Pero es un podcast en el que hay mucho más y en el cual Francisco me aclara un montón de cosas sobre la ejecución de la RC. Con lo cual voy a volver a escuchar el podcast con notas, ¿no? Con el Kindle Scribe al lado para ir tomando notas y para refrescar todos esos conocimientos que me traspasó Francisco sobre el funcionamiento diario de RC. Y por supuesto, bueno, pues ya lo que ya he dicho, leerme el libro nuevo e ir levantándome poco a poco y volviendo a subirme a la tabla. Y entonces sí. Entonces sí estar en condiciones. Y además esta vez lo voy a hacer inmediato. Es decir, no voy a esperar a ver si tal como ya estoy avanzado, no como soy, como he dicho antes, como soy un fracasado. Pues ahora cuando me vuelva a subir a la tabla en nada que esté subido arriba y con todos los conocimientos frescos de haberme leído el libro hace poco. Entonces sí invoco a Sergio para que él venga weekly a hablarnos de primera mano de su experiencia implementando ARC con particulares, con empresas y bueno, pues también porque no a contarle un poco cómo me ha ido a mí y a ponerle de más de fiero pues algunas cosas del proyecto de su sistema, perdón, que bueno, pues que yo piense que puede ser interesante que explique él de primera mano para todos nosotros. Y con esto ya he terminado de contar esta caída de la tabla, pero no te vayas porque queda otra. Efectivamente queda otra caída de la tabla y esta ha sido en «enough» o «why not» mejor dicho en inglés. «You need a budget». Este es, digamos, la cosa en inglés que más veces he pronunciado y menos ha sido entendida. Cuando yo he hablado mucho y durante mucho tiempo de «you need a budget» en Emil Cardaily, raro era el día que no apareciera quien me preguntaba qué demonios estaba diciendo y eso que yo decía «you need a budget», «necesitas un presupuesto y n a b», pero es una cosa tremenda. Bueno, «you need a budget», ya sabéis, el sistema presupuestario de finanzas personales, un sistema al que yo llegué gracias a Christian, a Patuflinks, hace muchísimo tiempo y que he seguido pues como yo hago las cosas con pasión ribereña, he evangelizado sobre él, tuve una web centrada en él, inapp.es, una membresía, que finalmente suspendí. ¿Por qué? Pues porque estaba llena de vídeos, un montón de vídeos, un montón de vídeos que tenéis disponibles en vuestra suscripción de Weekly. Es decir, si vais a la web, a la intranet, a la zona de miembros de Weekly y pincháis en vídeos, ahí podéis filtrar y ver que hay un montón de vídeos de «you need a budget». ¿Por qué no seguí con inapp.es? Que además era interesante porque mucha gente pues apuntaba ahí porque quería ver los vídeos, en concreto eso, ¿no? Pues no seguí porque tenía muchísimo, muchísimo, muchísimo grabado y hubo un momento donde «you need a budget» hizo cambios muy profundos en la interfaz y en algunas cosas de funcionamiento básico, como por ejemplo la forma en la que determinas el tipo de presupuesto que tienes para cada partida. Por no hablar de la eterna batalla de «you need a budget» con las tarjetas de crédito jamás entendida aquí en España, claro, porque nuestro sistema de tarjetas de crédito es completamente distinto y nos cuesta mucho hacer la equivalencia. En aquel momento yo vi que si bien los vídeos que yo tenía en inapp.es seguían siendo útiles, que son los que tenéis aquí en Weekly y opino que siguen siendo útiles, pero yo no me encontraba cómodo cobrando por algo que cuando tú abrías el primer vídeo ibas a ver claramente que era viejo, que era viejo o distinto, ¿no? Incluso y podías tener la duda si era de la misma de la misma aplicación. Entonces lo que hice fue dejar la web sin posibilidad de suscribirte, pero sí con la posibilidad de hacer login y de ver esos vídeos. Tengo que darle una vuelta porque creo que últimamente hubo algún problema. Había algún usuario que no conseguía hacer los vídeos. Así que lo mismo lo que hago es empaquetar todos los vídeos, subirlos a no sé qué sitio, escribirles a todos los que pagaron en su momento por el acceso Lifetime, decirles aquí tenéis los vídeos para descargarlos, tenéis 15 días y después borrarlo todo y dejar el dominio y cerrar el proyecto. Pero bueno, vamos con el tema. ¿Por qué esta caída de Unity de Batches? Pues me duele. Antes voy a explicar qué es la caída en Unity de Batches, la caída de la tabla. La caída de la tabla en Unity de Batches es no estar contabilizando tus gastos. Es decir, Unity de Batches yo lo tengo conectado directamente con los bancos, con lo cual se va produciendo una importación automática de todas las operaciones. Yo simplemente, simplemente tengo que llegar luego a confirmar, a confirmar esas operaciones y a darme cuenta de que están bien categorizadas. Entonces, pues eso no es el mismo trabajo que antes tenía de meterlas a mano. Ni siquiera es el mismo trabajo que antes tenía de descargar un Excel del banco e importarlo a Unity de Batches. Es un trabajo distinto. Además, es inteligente Unity de Batches. Si tú tienes un cargo que te viene de Netflix y lo pones en la cuenta de suscripción de Netflix, él siempre te lo va a poner ahí. Tú tienes que hacer un clic y ya está. Lo que pasa es que también hay muchos proveedores a los que les consume distintos tipos de cosas. Amazon, por ejemplo. Amazon hay cinco millones de cuentas distintas de cosas que podemos comprar en Amazon. Entonces, pues requiere su historia. Aparte de que todos los días hay proveedores nuevos y cosas nuevas. Entonces, pues efectivamente la importación automática de movimientos es interesante, pero te lleva un rato. Entonces, esta caída de la tabla, como decía, me duele muchísimo. Este haber dejado durante un tiempo, ya le voy a explicar exactamente qué tiempo, de confirmar mis operaciones y tener un montón de operaciones sin confirmar y por tanto no saber dónde demonios estoy económicamente, me duele. Me duele muchísimo porque yo siempre he tenido todos mis datos metidos a pescozón sin mayor salto que cuando he cambiado de versión o cuando he decidido empezar de cero. Aunque la gente de Unity de Batches recomienda hacer esto con cierta frecuencia, pues para tener un enfoque distinto de tus gastos, para ver qué se te ocurre básicamente. Yo lo he hecho un par de veces, pero siempre ha habido una continuidad perfecta. Es decir, cuando yo pasé de In-App 3 a In-App 4, que en vez de ser una aplicación local era una aplicación web, muy bien, pero yo dejé de contabilizar el día 31 de no sé qué y el día 1 empecé la otra aplicación. O sea, jamás ha habido una discontinuidad, ni siquiera insisto en los tiempos chungos en los que tenía que picar mano a mano cada una de las operaciones. Entonces, claro, pues esto me ha herido. Para que entendáis por qué ha pasado, porque no ha sido por dejadez, ha sido por negligencia, que no sé qué es peor, contarte que yo llevo generalmente Unity de Batches al día, lo actualizo a la semana o a las dos semanas. Generalmente, entre viernes, sábado y domingo, porque me gustaría decir que es los viernes matemáticamente, que es como en mi mundo ideal figuraba esto, pero luego la vida me ha demostrado que no es posible. Entre viernes, sábado y domingo es cuando yo actualizo Unity de Batches. Entonces, esto lo hago a veces a la semana, generalmente a la semana, o si no, a las dos semanas. Realmente, muy rara vez pasa de las dos semanas. Si pasa de las dos semanas ya me obsesiono y el lunes, si me doy cuenta que este fin de semana no he hecho Unity de Batches y que el fin de semana tampoco, ese lunes, pase lo que pase, se queda todo resuelto. Entonces, yo meto todas las operaciones de Unity de Batches de esta familia, es decir, tanto mi cuenta como la cuenta de Rocío, la cuenta bancaria de Rocío, ¿vale? Salvo lo único que no meto es el efectivo Rocío, porque también llevamos cuenta de lo que gastamos en efectivo. Entonces, en nuestro esquema familiar, y aquí es donde viene el problema, yo hago una pausa de contabilizar los gastos de Rocío en Black Friday. ¿Por qué? Porque en Black Friday es cuando ella empieza a ejercer su labor, ella tiene un trabajillo, hay otro trabajillo que se busca, que es ser paje de su majestad de los reyes magos de Oriente. Y esa actividad frenética comienza en Black Friday y, por tanto, si yo ando contabilizando cosas, pues puedo enterarme de cosas que no tengo por qué enterarme. Diréis, qué tontería. Sí, pero somos unos románticos incorregibles. Entonces, cuando acaban los reyes, literalmente, o sea, después de que llegan los reyes magos de Oriente, ellos, el 7 o el 8, también en función de cómo quede en el calendario, hay un reto de recuperar todo lo pasado. Eso nos sirve aparte para hacer un balance de nuestros gastos de Navidad, ¿no? De nuestros gastos como pajes reales y también como una gran reunión de principios de año. El tema de los gastos no es necesariamente así. ¿Por qué? Porque nosotros tenemos una hoja de numbers, que voy a abrir ahora mismo, una hoja de numbers donde vamos recopilando nuestra actividad como pajes reales. Esa hoja de numbers es una tontería realmente porque no tiene ninguna ciencia, ninguna automatización, ¿sabes? No es la plantilla de Notion que te va a cambiar la vida, que estoy un poco en ese entorno, ¿vale? Ahora mismo estoy dejándome querer por sitios que me quieren cobrar dinero para venderme plantillas de Notion y yo estoy como muy dispuesto a caer en eso. Ya lo contaré en próximos capítulos. Entonces, tenemos una hoja de numbers, que puede ser de Excel perfectamente o incluso de Notion, donde tenemos registrada toda nuestra actividad como pajes reales desde el año 2011. Es una tabla muy sencilla donde pone el nombre del regalado, el presupuesto, el regalo, la tienda en que se ha comprado, a qué precio se ha comprado, dos checks para ver si está comprado y para ver si se ha recibido y otra columna de desviación del presupuesto original con lo que hemos gastado. Esa desviación puede ser positiva o negativa y al final nos da un saldo, un saldo de cómo hemos quedado ese año, ¿vale? Con sus majestades. Entonces, claro, todo esto lo vamos haciendo en tiempo real, salvo evidentemente lo que yo pongo en mi carta para ella y lo que ella pone en su carta para mí. Con lo cual sí tenemos un registro muy claro y específico de lo que estamos invirtiendo. Pero claro, no lo tenemos en su contexto, que es la aplicación. Entonces, cuando llega ese día, de día 8, pues la hoja de numbers a un lado y ella al otro, troco, troco, troco, troco, troco, troco, troco, hay una compra de Amazon de 157,65. Vamos a entrar dentro, ella entra a su cuenta, me va diciendo, yo lo voy cuadrando, pero no me cuadra así porque ha cogido un 1,26 de un cheque regalo que no sé, bueno, un maldito infierno. Pero bueno, pues eso nos permite, insisto, ratificar nuestra hoja de numbers y hacer como una gran reunión y una gran puesta en común de cara al comienzo del nuevo año natural. ¿Qué es lo que ha ocurrido este año? Pues lo que ha ocurrido es que, bueno, yo dejo de meter sus, de digamos, de mirar su cuenta en UdineaBatches oficialmente en Black Friday, pero cuando llegó el Black Friday, al parecer yo llevaba ya dos semanas sin actualizar esa cuenta. Y es decir, que yo tenía que haber cogido y el jueves de acción de gracias haber actualizado y esto no lo hice. Yo en esos momentos no era consciente. Yo es que literalmente ya no vuelvo a hacer clic en UdineaBatches en su cuenta. ¿Por qué? Porque los movimientos se importan directamente. Y de pronto ves Apple, movimiento de Apple, 695 euros y ya te hacen unas ilusiones que te quedan preciosas. El caso es que yo no me he dado cuenta de esa pequeña negligencia, porque en esos momentos es una pequeña negligencia, porque cuando llega el Black Friday y yo directamente suelto el lápiz, su cuenta ya llevaba dos semanas sin actualizar. Y en esas dos semanas se había producido una desconexión de la banca online. Entonces, claro, la cosa estaba complicada. Cuando yo reanudo, cuando yo reanudo mi labor, tampoco es el 7-8 de enero, sino por circunstancias de la vida. Esta vez me voy hasta el 15-16. A ver, te lo digo exactamente porque tengo aquí el calendario y tengo aquí el fin de semana. Sí, fue el lunes 15 cuando dije «este fin de semana». No lo he hecho este año, lo de 7-8. El fin de semana pasado, 12-13-14, tampoco lo hice. 15-16, lunes-martes, cuando yo digo «estoy muy nervioso, aquí hay muchos datos en el aire». Ya tengo yo una sensación de urgencia, de desasosiego. Pero claro, cuando entré, bueno, iba a decir cuando entré y vi el caos, no, porque es que tampoco me di cuenta. O sea, cuando yo entré a su cuenta, veo que la cuenta se ha desconectado del banco, porque esto ocurre a veces en Unidabudget, te dice «no, tiene usted que reautorizar su cuenta». Pues te metes, él se conecta a tu banco, tú le pones otra vez el usuario y contraseña. En mi caso, me voy a la aplicación Kaisa Bank, sign, Kaisa Bank, eres tú, algo así como el fuego de mi hoguera y todas estas cosas y te detecta de nuevo. Se producen las importaciones que faltan y sigues con tu vida. Seguí sin darme cuenta de lo que estaba pasando. Seguí sin darme cuenta de lo que estaba pasando, que ahora te voy a explicar lo que es. Lo vamos a dejar ahí un poco aparcado qué es lo que ha pasado. Y entonces yo me pongo a meter datos a saco. Meter datos a saco es eso, con todos los movimientos importados, ir haciendo check en los que son evidentes, cafetería, no sé cuánto, confirmar, confirmar, confirmar, el Luis Miguel que es la confitería/panadería, no sé cuánto, pum pum pum, y luego te vas parando en aquellos que necesitan aclaración con ella. Y le vas pidiendo cosas, no sé cuánto, le vas pidiendo datos, incluso creé un documento de notas, compartido, donde a ella cada vez que se la actualizaba, entraba, veía que había movimientos que yo había visto, y aclárame esto, y ella me los aclaraba, pum pum pum pum pum pum. Veo que el saldo no me coincide. Es decir, el saldo de la cuenta de Unity Abache no me coincide con el saldo que ya tienen bancos en su extracto bancario. Y esto no debe de ser así, porque cuando se produce la importación en Unity Abache de tus datos bancarios, todo se produce como «cleared», es decir, el saldo es el que hay, y tú lo único que tienes que hacer es «approved» las operaciones, aprobar las operaciones y darles una categoría si es que no la tienen. Pero te lo da todo ya como «cleared», ¿vale? Son dos checks distintos que tiene Unity Abache. Con lo cual, el saldo bancario te va a cuadrar, lo que pasa es que las operaciones pueden no estar bien introducidas o esperando que tú le sacas algo. Entonces yo veía que el saldo que yo tenía en Unity Abache no me coincidía con el saldo del banco. Y eso no puede ser. Pero me daba igual. Me daba igual porque tenía tantas operaciones por meter. Es decir, para mi fuero interno yo tenía que estar metiendo operaciones desde mediados de noviembre. Tenía muchas cosas que hacer. Entonces yo fui haciendo «check, check, check, check, check, check». Y en ese proceso me di cuenta, y ahí es donde ya me quedo helado, de que había un más o menos, desde ese momento que yo dejó de meter datos el 15 de noviembre hasta más o menos el 15 de diciembre, no había sido importado. Es decir, se ha producido la desconexión y cuando yo conecto otra vez, en vez de importar desde el último movimiento que me falta, importa solo desde el 15 de noviembre. Claro, los saldos eran parecidos porque en ese intervalo, afortunadamente para nosotros, entra más o menos el mismo dinero que sale. Eran parecidos pero no eran iguales. Y yo pensé, pues algún error hay que ya lo corregiré. No era una cosa que me preocupara, aunque técnicamente no puede ser. Pero tenía otros problemas. Pero claro, en esos momentos cuando yo ya llevaba ya algunos días, porque además fue indiferido, en vez de juntarnos y dedicarle unas horas fui yo haciéndolo para solucionar el entuerto, para que cuando llegara esa reunión con ella los gastos claros estuvieran contabilizados. Cuando yo veo que me falta un mes entero, que no lo tengo ni siquiera importado en la aplicación, claro, se me hiela la sangre del cuerpo. Además, no puedo forzar la importación, o sea, no hay manera. Me tuve que meter a la web de CaixaBank, que es donde tiene Rocío su cuenta, coger ese límite, ese intervalo, hacer una exportación en Excel, pasarlo por no sé cuánto. Pero claro, yo aparte necesito mucho soporte para meter sus gastos. Es decir, hay veces que según tú haces las cosas, por ejemplo, si hay un movimiento de BZoom, ese movimiento de BZoom yo lo meto a regalos porque es Rocío pagándole a la mamá del cumple los cinco euritos para que luego la mamá compre el regalo de todos los amiguitos. El siguiente movimiento de BZoom, aunque sea otra cosa, Unity Abaches lo va a calificar como regalo. Entonces yo dije, no puedo importar un mes y luego tener que estar volviéndome loco. Entonces lo que hice fue, con la cuenta de Rocío abierta en CaixaBank, porque nosotros nos compartimos mutuamente nuestras contraseñas de nuestras bancas online, fui metiendo manualmente todos los movimientos. Que para mí, aunque a ti no te lo parezca, pero para mí, como yo funciono mi cerebro, era mucho más rápido que importarlos todos de golpe de una Excel y luego tener que ir corrigiendo los unos a uno. Porque claro, yo los hacía en bloques de diez días, pero con la web de CaixaBank abierta, con lo cual cuando había cualquier duda, yo ampliaba el detalle de CaixaBank del movimiento y veía ese movimiento de qué era, el BZoom quién lo había enviado, conozco a esta persona, sé lo que es, esta es una mamá del cole o un papá del cole. Es decir, eso me hizo ir rápido, aunque no te lo parezca, me hizo ir rápido. Pero vaya una tela. Tal es así que todavía no me he recuperado. Quiero decir, aparte del gap, aparte de que me faltan 30 días por importar, aunque hubieran estado importados, esto fue como un susto sobrevenido, aunque hubieran estado importados, de ese 15 de noviembre al 15 de enero, en la cuenta de rocío de cualquier año, ocurren muchísimas cosas. Muchísimas, muchísimas cosas. En esta casa, dos meses de operaciones, 60 días de operaciones son muchas, muchas operaciones. Insisto, no me he recuperado todavía. Hablamos de muchos regalos, hablamos de muchas cosas de casa, hablamos de muchos micro gastos del día a día, porque si esto me pasa antes de 2020, no me pasa tanto. O sea, antes de 2020, piensa en tu caso, en tu caso concreto como persona, olvídate de Juni Dabachet. ¿Cuántos gastos haces ahora con tarjeta comparados a los que hacías antes de la pandemia? Muchísimos más, porque a partir de la pandemia todo el mundo se puso un datáfono. El ejemplo lo tengo en el mercado, en la plaza de abastos, que está en el mismo edificio de mi empresa, donde yo trabajo, con lo cual yo compro ahí no todos los días, pero sí todas las semanas. Antes, para pagar con tarjeta tenían dos o tres puestos, a raíz de la pandemia, por aquello de no andar tocando dinero, que es algo que nos debería dar asco desde siempre, no solo desde la pandemia. A partir de ese momento cualquiera tenía tarjetero y nadie te ponía una sola pega para pagar con tarjeta 0.90 de la barra del pan. Porque además, estos queridos tenderos se dieron cuenta en esos momentos del coñazo supremo que es trajinar con dinero y tener la caja llena y tener que hacer la caja y tener que buscar cambio. Cuando tú migras todas tus operaciones con tarjeta, te ahorras muchísimos problemas. Claro, también hay ciertos negocios que entonces se dan cuenta de que esos ingresos pueden estar más disponibles para ser descubiertos por la hacienda pública, pero aquí ya hablamos de delitos fiscales de diversa consideración y no es el objeto de esta sección. Entonces, claro, antes de la pandemia los desayunos, el café, la compra diaria mía era todo a través de efectivo. Con lo cual, llegados a este punto, esos movimientos ya estaban resueltos. Ahora mismo yo tengo 35.000 micro operaciones de rocío cada día con tarjeta. Tú ahora puedes pagar, como digo, 0.90 del pan, 1.50 de un café, un café solo e inmundo y a nadie le suena raro y nadie te pone pegas. Por ejemplo, ahora mismo, en el momento de escribir este guión, tengo solo la última semana sin actualizar y ya en esa semana ya hay un montón de operaciones pendientes de aclarar y un montón de operaciones. O sea, hay muchísimas operaciones de las cuales hay bastantes sin aclarar y luego en general tengo todavía pendientes de aclarar con rocío como unas 35-40 operaciones que ya digamos que son posteriores a los reyes magos. Estas son posteriores al 8 de enero, lo que pasa es que tengo que llevar cuidado porque hay algunas devoluciones y algunas cosas y tal. Dentro de las operaciones que generalmente tengo que aclarar con rocío están las compras de Amazon. Las compras de Amazon son unas 1.000 o 2.000 por día y claro, las compras de Amazon son de mil cosas. O sea, de ropa, no sé qué le falta al niño del cole. Nosotros compramos mucho en Amazon, estará bien o mal, podemos discutir sobre eso en otro momento, pero compramos mucho en Amazon. El corte inglés, por ejemplo, también en el corte inglés que no compramos tanto pero te parece, compra del corte inglés. Y claro, como además no compramos tanto, entonces en plan, tú a qué fuiste al corte inglés el día no sé qué de enero y mi mujer se queda así. Bueno, afortunadamente mi mujer tiene una memoria muy clara para esas cosas, pero como me salga mi movimiento del corte inglés, o sea, yo me tengo que ir al calendario, hacer clic en ese día y decir qué hacía yo en el corte inglés este día, porque no, no me acuerdo. Entonces claro, todos esos movimientos en este tipo de tiendas, como he dicho antes de los Bizoom, pueden ser cualquier cosa. Entonces ahora tengo con Rocío sin aclarar su Amazon de enero y febrero, pero me da un poco igual porque insisto, me he centrado en toda la parte anterior que era lo más conflictivo. Luego también tienes tiendas, aparte de Amazon y el corte inglés, que son digamos grandes establecimientos, tienes sitios que esto ya va en cada familia. Por ejemplo, yo voy a una compra en Sephora y una compra en Sephora o en Druni pueden ser muchas cosas. Estos son establecimientos de productos de maquillaje, estética, higiene, aseo, ¿vale? Y ahí puede haber cosas que son para casa o puede haber cosas que son para regalar a alguien porque se le ha comprado no sé qué vaina en Sephora. Entonces, pues claro, todo lo que me viene de ahí también lo dejo en Standby. Y luego también hay sitios de nombre que no conozco. Me llega de pronto en su cuenta un cargo de no sé qué. No sé, esta tienda, por ejemplo, ahora mismo tengo, por no estar desvelando ningún secreto, Avaloriarte, Sociedad Limitada. Y aquí tengo otro que este más o menos creo que sí que sé lo que es, que es Wordance, Word con W como Word de palabra, Wordance. Esto me parece que es una tienda chunga que he encontrado por ahí donde ha conseguido regalarme, es un amor, una sudadera gris por San Valentín. ¿Qué diréis? Eso qué gracia tiene, una mierda de regalo. No, es que yo les he comprado a mis hijos varones dos sudaderas grises que van guapísimos los dos y ya rastreando por el mundo he encontrado una de talla adulto exactamente igual y creo que va a ser este de Wordance. Bueno, luego también he aprendido con este problema. Bueno, en vez de ir a eso, voy a irme a sitios de nombre que no conozco. Vale, Bizums. Vamos a ir a los Bizums antes de hablar de lo otro. Entre mil y diez mil Bizums de rocio divididos en varias categorías. Regalos de cumpleaños. Es decir, el nene lo envía al cumpleaños, yo le hago el Bizum a la mamá y la mamá es la que se encarga de comprar el regalo para su propio nene o su propio nene de parte de todos sus compañeros. Así funcionamos aquí. Luego compartir gastos con amigas. Cenas, regalos entre ellas porque se regalan en el cumpleaños, cositas ella con su grupo de amigas. Actividades con los niños. A nos hemos ido todas cada una con su nene a hacer no sé qué historia o actividades entre ellas. Mi mujer ahora ha quedado un par de veces con una amiga para ir a un sitio que hay aquí donde te pintas tu propia taza o tu propio plato y luego ellos te lo hornean y te lo barnizan y te queda una cosa estupenda y te estás allí una hora con tu socia pintando relajada y olvidándote del mundo. Maravilloso. Te va a dar la sensación de que Rocio está siempre de jarana, que está pintando tazas o de cena con las amigas. No es así. Pero en estos meses, en este intervalo, en el intervalo, era así como se llamaba en Vengadores con el tema de Thanos. No me acuerdo si era el intervalo o como lo llamaban. Pero claro, han dado para mucho. Luego, por supuesto, hacemos depages reales, pero depages reales para otra gente. Entonces, oye, ¿qué le pongo en la carta a tu hijo? Pues le podías poner no sé qué, no sé cuántas. Tenemos una lista. Tenemos una lista cada año de cosas que son para nuestra carta y cosas que son para la carta de los demás. Entonces a veces te dice esa otra persona. Ah, venga, perfecto. O a veces te dice oye, pues encárgate tú y me lo das con un lazo puesto. ¿Y qué vas a hacer? ¿Qué vas a hacer? ¿Los vas a matar a los abuelos? No, pues les haces el trabajo y ya está. Entonces luego te llegan Bizums o transferencias que compensan una cosa sí, pero la otra no, porque la otra me lo dio en mano. En fin, caos. Y luego, esto es lo que quería contarte antes. Gastos con tarjetas anónimos. Esto es una auténtica maravilla, porque claro, cuando yo voy en el día a día, bueno, en el día a día, es decir, con mi ritmo habitual de actualización, estas cosas no me pasan. O sea, yo me siento aquí con Rocío al lado y le digo, cuando encuentro un gasto que no da, le digo 17 de febrero 26 con 25. Ella me dice no sé qué y yo lo apunto y el resto de cosas ni me doy cuenta de lo que está pasando. Pero ahora, cuando yo tengo que enfrentarme a toda esa masa de cosas sin meter, me he encontrado, insisto, gastos con tarjetas anónimos. He descubierto el dolor que es cuando la gente no identifica correctamente su TPV, su tarjetero. Es decir, en vez de poner «cafetería Milán», pone «José Antonio Martínez Ruiz», que es el dueño que como autónomo está, es el titular del banco, del banco, bueno, del negocio. «¿Quién coño es José Antonio Martínez Ruiz? ¿Y por qué le pagas tú a este tío 7,35 el lunes 16?» Y le dice ella, «¿Y yo qué coño sé?» Entonces, claro, será alguien que ha cargado algo erróneamente. Te vuelves loco, te vuelves loco. Insisto, esto no ocurre cuando vas más o menos al día, porque más allá de José Antonio Luís Martínez, son los 7,35 del café que me tomé con fulanita que la invité yo. Pero cuando han pasado el tiempo, pues claro, solo tienes el nombre para… Bueno, he encontrado mis favoritos. Mis favoritos son los que le ponen al TPV. Son establecimientos que tienen tiendas en varias ciudades, entonces le ponen al TPV el nombre de la ciudad. Entonces, hemos estado yendo en este intervalo, hemos ido un par de veces a Cartagena a ver allí cosas y a pasar el día. Nos encanta Cartagena. Y me he encontrado varios gastos de TPV que pone Cartagena. Muy bien. Sí, sí, ya sé yo que ese día estuve en Cartagena, pero un poquito de un dato más, por favor. Bueno, pues claro, a la hora de hacer la contabilidad de la tienda, le viene muy bien ver todos los ingresos que le llegan de Cartagena, los que le llegan de Murcia, los que le llegan de Lorca, pero para nosotros es una auténtica faena. Bueno, a todo esto, los que seguís Junio Bach, entonces, si os ha parecido eso, os estaréis echando más manos a la cabeza, porque claro, tú piensas que un sistema presupuestario te vale para afrontar lo que viene. Entonces, si no lo tengo todo al día, pues no sé cuánto me he pasado de lo presupuestado anteriormente y por tanto no sé el dinero real que tengo para afrontar los gastos que me vienen. Bueno, pues este asunto no me preocupa demasiado. No me preocupa demasiado. ¿Por qué? Porque los saldos de las cuentas, de nuestras cuentas corrientes, son más o menos los que tienen que ser a estas alturas del año. Es decir, ya te da la experiencia de otros años, saber cómo van las cosas y todo eso. La liquidez es la que debería de ser y ya solo me queda terminar de contabilizar todos los gastos, hacer todas las regularizaciones y ver que las partidas están correctamente dotadas cada uno en función de sus objetivos. Que no voy con retraso y sobre todo las partidas digamos más importantes, más claves. Porque claro, en estos momentos yo querría montar ya empezar a ver el tema del pago de la reforma. Una reforma que todavía no sé lo que me va a costar, pero me lo vuelo porque no me han presentado el presupuesto, pero ya con la visita que me hicieron ya me fue suficiente como para saber la que se me viene. Entonces, pues tengo partidas por ahí que están sobre presupuestadas de donde puedo sacar dinero, llevarlas a la partida reforma de casa y hacerme una simulación pesimista hasta que ellos me digan el coste y ya entonces cuadrarlo todo. Pero claro, ahora mismo tengo esa ansiedad. No es una ansiedad de Dios mío, no sé el dinero que tengo, no. Está controlado en general aunque Unity Apache de ahora mismo me dé datos no ciertos. Pero es el futuro a medio plazo el que me preocupa. Porque aparte de la reforma, querría hacer una simulación de he comprado un Tesla y tengo que pagar 300 y pico euros de letra cada mes y por supuesto las vacaciones. Las vacaciones que es una partida que está dotada desde un curso para otro. No es que yo empiece ahora a ahorrar para las vacaciones. Esto lo empiezo a hacer generalmente en septiembre. Pero claro, como hay veces que no aporto nada, a veces que aporto más porque los niveles de exhorterror no son regulares, pues ahora mismo no sé, no sé, no sé dónde estoy. Estoy algo nervioso. No estoy preocupadísimo, pero sí estoy algo nervioso. Entonces claro, la liquidez, digo, que es la que debería de ser más o menos, pero es que además, por motivos que no vienen al caso, nuestra liquidez ha cambiado mucho en el último semestre de 2023. No es que haya subido o bajado, es que ha cambiado de distribución. Es decir, generalmente Rocío tiene, suele tener, manejar una cantidad determinada de dinero en su cuenta y yo otra. Pero en este último semestre, por motivos que no vienen al caso, yo he estado asumiendo más gastos hasta más o menos el mes de noviembre, que es cuando viene el crack. Entonces mi liquidez, perdón, ha quedado muy mermada. A partir de ese mediados de noviembre que Rocío recibe, como digo, sus ingresos como no son regulares y ahí ella se pone al día en cuanto a ingresos, también se empieza a poner al día en cuanto a gastos y empieza ella a asumir la mayor parte de los gastos corrientes de la casa. Entonces claro, insisto, nuestro balance a día de hoy es el que debería ser. Cuando me di cuenta de esto, el balance de las cuentas era el que debía de ser, era el esperado. Es decir, yo mermado y ella con más liquidez de la normal, pero entre los dos juntos lo que más o menos tenemos que tener. Pero claro, no sabía que había pasado por medio, que esto es importante. Esto es muy importante, saber todo lo que ha pasado por medio. Entonces pues he sufrido, he sufrido, estoy terminando de sufrir en estos momentos. Y lo he pasado mal, sobre todo porque esto no es por impericia, como en el caso de ARC. En el caso de ARC yo me he caído de la tabla porque se ha ido con muchas presunciones. Yo soy un novato en esto y al final me ha pasado. Mira, no lo he sabido gestionar bien. Gracias a la experiencia de muchos años, el sistema no está para tirarlo a la basura, sino que todavía voy funcionando al día y voy cumpliendo, pero noto que no tengo el control. Pero aquí ha sido por negligencia. Es decir, cuando llega el Black Friday, si tengo que asegurarme ese jueves de acción de gracias, una vez que haya terminado de grabar el Weekly y el Daily Premium del día siguiente, yo tengo que actualizar la cuenta de Rocío y dejarla ahí clavada. No puedo hacer como esta vez que llega el Black Friday y digo «ah, pues ya a partir de ahora ya no contabilizo», sin darme cuenta de lo que me faltaba. A lo mejor se hubiera producido la desconexión o no, porque a fin de cuentas luego estás un mes sin hacer nada. No lo sé, porque la desconexión… Quiero decir, los movimientos como… Unir a Batchet es una aplicación web. El hecho de que tú entres o no a la aplicación no cambia las cosas. Los movimientos se siguen importando. Es decir, que las desconexiones se producen, que dirían mis hijos, por la cara. O incluso por la carísima, que es un superlativo de la expresión anterior. Pero en cualquier caso, si hubiera sido así de formal que es lo que tengo que hacer, no hubiera estado en la situación en la que me he encontrado. Y luego, por supuesto, 7 y 8, la gran reunión. O sea, inaplazable como he hecho siempre. Es decir, que por un año, que no hago lo que hago siempre, pues me he encontrado en este caos, del cual afortunadamente ya estoy sacando la cabeza a ver si en este fin de semana que comienza hoy, este viernes, sábado, domingo, me siento con ella para ver esos gastos por identificar de enero y lo que llevamos de febrero. Y ya a partir de ahí me quedo ok y puedo empezar con todos esos planes de ahorro, a montarlos, a ver liquidez que tengo que mesurar de otras partidas y a ver cómo ajustarlo todo. Seguramente en el transcurso de todo este podcast hay un pensamiento que ha pasado por tu cabeza. Es decir, la solución para esto no es tanto que tú el Black Friday, pues sí, te vayas y lo hagas y luego el no. La solución de esto es que ella se meta en sus propios movimientos. Claro, sin ningún problema, que lo vayas viendo. Y que en ese sentido, pues claro, no vas a tener ningún gap, porque ella sí puede ver sus movimientos y los puede calificar. Pues sí, eso podría ser la solución. Pero bueno, eso es otro debate completamente distinto que debemos atender en otra ocasión. Bueno, vengo a contarte, yo creo que es la única alegría absoluta sin paliativos que me ha dado la domótica en estos 10 años creo que llevo con el tema de la domótica. A ver, no digo que no me haya dado alegrías. Cuando yo he conseguido configurar este chisme y aquello de decir en su momento «Alejandra, tal o ahora, oye el hola grabando, no sé qué» y que todo se ponga a las cortinas, el toldo, cuando por fin conseguí el toldo. Pero todo ha sido un camino áspero, un camino rodeado de espinas, de sinsabores, donde al momento cuando llega la recompensa y consigues lo que querías, casi te alegran más de que haya terminado el camino de que haya llegado a buen puerto. O sea, estás en un punto en el que lo mismo te daba ya igual todo, pero lo que querías es que acabara. Sin embargo, ahora he recibido una alegría en valores absolutos. Es decir, un éxito 100%. Es la primera vez que intento algo y consigo un éxito 100% sin paliativos. Dice, porque todo esto lo he estado comentando con los sumos sacerodotes de la domótica, con los que me acompañaron en el reciente podcast, con Carlos Sauguillo, con Jacobo Vidal y con Eduardo Norman. Dice el cabrón de Eduardo Norman que a lo mejor es porque es la primera vez que he preguntado antes de hacer algo. Ni mi Eduardo Norman, no es eso. Vosotros tampoco esperabais que esto funcionara al pelo, dice Sauguillo, hombre de poca fe, narices. Esto ha sido una sorpresa para todos. Lo digo para vosotros menos, porque estáis muy acostumbrados a subir y a bajar, pero para mí ha sido una sorpresa absoluta. Te pongo en un contexto muy rápido. Una vez recuperado mi sistema después de que una tarjeta SD se me fuera la mierda, y pensando en que la Raspberry Pi iba a hacer lo mismo con la siguiente tarjeta SD, decidí poner mucho dinero encima de la mesa para intentar vacunarme de los problemas. Decidimos, en ese capítulo de masacre de domótica, que lo ideal para mí al parecer era comprarme un Home Assistant Green, que es un dispositivo que crea la gente de Home Assistant, un pequeño ordenador, y que está todo ahí metido ya, todo preinstalado para que no tengas problemas. Si aparte te compras el pincho ZigBee de ellos, el SkyConnect, que te lo puedes comprar para ponerlo tú donde quieras, pero si te lo compras, aparte los éxitos son mayores todavía. Entonces dije, venga, billetes encima de la mesa. Y me gasté 150 pavos. Muy mal porque, aunque te ofrecen muchas opciones de compra, no hay ninguna opción de compra en euros. Incluso las opciones de compra que hay en países de la Unión Europea son países que no han adoptado el euro. Y claro, eso me mosqueaba. Entonces tomé una decisión completamente errónea y es que preferí comprarlo en una tienda del Reino Unido antes que comprarlo en una tienda europea que no tiene euro. Grave error. Porque lo compro en la tienda europea que no tiene euro, más o menos mintiendo ahí con el traductor automático y traduciendo de florines escandinavos a no sé qué otra historia, pero ya está. Pero al comprarlo fuera de la Unión Europea he tenido que pagar aduanas. Por primera vez en mi vida me han soplado 44 euros de aduanas. Brutal. Es decir, un dispositivo que me ha costado unos 150 euros o así, es decir, lo que sería el Home Assistant Green y el pincho este adicional, pues al final, por las bromas, me ha salido por 44 euros más caro. Que le decía yo a los sacerdotes domóticos. En fin, si al final merece la pena lo daré por bien empleado, pero si no, esta operación hay que reconocer que comienza fatal. La cosa comienza muy mal. Y bueno, pues nada, allí que íbamos a ver esto cómo iba a salir a esos 153 con 85 hay que añadirle 44 con no sé cuántos, 200 euros en total. Eso sí, siguiendo los consejos de nuestro compañero de Weekly, me compré el Home Assistant Green en vez del Home Assistant Yellow, aunque el Yellow puesto es en el plan de venga, pongo todo el dinero y que me venga todo, pero no. El Yellow está pensado más para gente que sabe, que controla, que le añade luego una placa, que le añade otra, que lo compra sin RAM porque él tiene su propia RAM. No, es decir, para fulanos como yo, lo mejor es comprar el Green, aunque tengas que comprar el pincho aparte y a nivel coste, a nivel todo, te sale mucho mejor. Si tú eres un tío que controla como el compañero, como Geek MD, él podría haber comprado el Yellow sin ningún problema. Le hubiera salido más caro, pero hubiera podido luego hacer más cosas. Pero fíjate, si él que controla a muerte se decantó por el Green, pues más para decantarme yo. Es decir, que con ese sobrecoste de aduana, 200 pavos y a ver qué pasa. La primera sensación del dispositivo es buenísima, ¿no? El packaging como viene todo, todo el rato esto es una solución plug and play, no vas a tener ningún problema. Bueno, la calidad de construcción es espectacular, es decir, es un dispositivo muy bueno. Lleva su tapita translúcida para que vean más o menos lo que hay dentro de la placa y una base de abajo de aluminio para disipar bien el calor. O sea, espectacular. Tienen la sensación de haber comprado un producto premium. Viene con su adaptador de 12 voltios con diversos tipos de enchufe, porque yo pensé, encima lo he comprado en el Reino Unido, me van a ir con un enchufe raro de huevos y voy a tener que poner 15 adaptadores. No, viene preparado ya, vienen varios adaptadores ahí y aparte de regalo un cable de red. O sea, que todo maravilloso. Entonces, bueno, ya lo tengo, he hecho el unboxing, incluso el Sky Connect, el pincho Zigbee que viene, viene también con su prolongador USB, porque, bueno, pues siempre se nos ha dicho que este tipo de adaptadores Zigbee que son por USB, que no los enchufes directamente, sino que uses un prolongador para que se aleje un poco de la placa base y no tenga interferencias. Es decir, que de primeras todo genial. Entonces dije, bueno, vamos con prudencia. Antes de hacer nada, cojo mi instalación actual de Home Assistant, que la tengo en la Raspberry Pi, actualizo todas las actualizaciones que tenía pendientes de software, de core, de no sé qué, incluso el firmware de varias bombillas, que no sé por qué tenía que actualizarlo, lo actualizo todo. Y una vez que lo he actualizado todo y que está todo perfecto, hago un backup completo de Home Assistant, porque puedes hacer estos tipos de backup y no lo por qué. Hago un backup completo y me lo bajo a mi instalación. Advertido por Carlos Sauquillo, hago un backup también aparte de Zigbee to MQTT, es decir, del software que gestiona los dispositivos Zigbee. Porque me dice Carlos Sauquillo, aunque se supone que lo has hecho todo o que lo has copiado todo en la de Home Assistant, nunca se sabe. Vale, hago las dos copias de seguridad y me hago pocas ilusiones. Me hago pocas ilusiones, ¿por qué? Porque voy a cambiar la antena, voy a cambiar la placa, o sea, voy a cambiarlo todo. Y parece ser que en estos sistemas la antena es la clave de estas cosas. Entonces, en el momento que yo restaure todo, imagina que todo va bien, restaure todo, pero Zigbee to MQTT o Home Assistant detectan que el pincho no es el que había antes y entonces la radio es otra y tiene usted que reasociarlo todo. O sea, mal, mal. Yo iba, vale, voy a conseguir una solución seguramente para toda la vida, muy fácil de manejar, etcétera. Pero otra vez, tan solo unas pocas semanas después voy a tener que reconfigurarlo todo y joder, qué asco. Bueno, digo venga, vamos allá. Abro el armario donde tengo los routers y los modems y todo esto y sin mucho talento saco la Raspberry Pi y meto el Home Assistant Green. Cuando todo esté bien configurado, pienso yo para mis adentros, cuando ya lo tenga todo perfecto, entonces sí, va a llegar un día en que lo voy a apagar todo, lo voy a desconectar todo, voy a ponerlo con un velcro adhesivo de doble cara pegadito a la pared. No, no. Voy a hacer todo eso y voy a conseguir la misma burria que tengo ahora mismo con todos los dispositivos amontonados. ¿Por qué? Porque Dios, nuestro Señor, no me ha llamado por el camino de la excelencia a la hora de ordenar routers, modems y otras hierbas y matujos. Entonces voy a hacer la misma chapuza que tengo ahora, pero encima con unos velcros de doble cara medio despegados haciendo que las cosas se caigan. Pero bueno, ya veréis cuando llegue ese momento. Lo enchufo, me conecto vía web, Home Assistant punto local o no sé qué vaina, es decir, lo mismo que tenía antes y me encuentro al chisme ya ahí diciéndome muy buenos días, esto es Home Assistant, ya está en mi idioma, no sé cómo, lo ignoro, magia quizá. Y en un momento dado dice bueno, pues esto ya ha terminado, me dice que 20 minutos, pero que va bastante menos. En menos de 10 minutos desde que lo enchufo está funcionando y me dice qué quiere usted hacer. ¿Quiere usted empezar un sistema desde cero o quiere usted restaurar su copia de seguridad? Y he dicho, hemos venido a jugar. Restaurar mi copia de seguridad. Me dice que va a tardar 45 minutos, restauración en curso. Bueno, pues en menos de cinco minutos tenía adelante exactamente el mismo dashboard que tenía en Home Assistant en la Raspberry Pi cinco minutos antes, hasta el punto que le di a recargar, comando R, porque pensé, me he dejado aquí esta pestaña abierta. O sea, cuando estoy así entre una ventana a otra y de pronto me veo ahí, digo, ah, pero si me dejo aquí una ventana, una pestaña abierta antes. La cierro, digo, anda, si no encuentro la otra. Me voy, recargo, digo, pero si es que está ya listo y me lo ha dejado como estaba antes. Loquísimo todo. Digo, bueno, vamos allá. Veo que me pide actualización del sistema. Venga, voy a actualizarte el sistema operativo para empezar muy bien, porque claro, yo tenía mi Home Assistant anterior actualizado a la última versión. Este no venía actualizado hasta la última versión, pero aún así ha conseguido recuperar un backup. Muy bien. Me dice, oye, el plugin o el adón o como lo quieras llamar, el complemento de dispositivos tuya requiere que te reautentifiques. Ahora mismo me reautentifico, escaneo un código QR, todo maravillosamente. También lo del ring, que también que pongas otra vez el usuario de contraseña. Ahora mismo te lo pongo. Tengo pendiente, por cierto, instalarme tuya local, que es un adón que me permite usar dispositivos tuya, pero completamente en local. La herramienta definitiva. Pero bueno, ya pensaré en eso. Y entonces me voy, me voy a la parte chunga, no? El ZigBee to VMQTT. Voy, le doy a iniciarse, se inicia, pero no consigo entrar a entrar a la interfaz web. Lo hago breve, me frustro y lo desinstalo. Lo instalo de nuevo. Se lo comento rápidamente a los compañeros. Oye, esto no me funciona. No sé qué. Esto es un desastre. Lo voy a mandar todo a la mierda. No me quedo a esperar sus respuestas. Me voy porque tenía, me voy, tenía una videoconferencia. Bueno, el caso es que trato de arreglarlo. Encuentro un vídeo de YouTube, empalmo con la videoconferencia, lo arreglo y luego vuelvo. Y efectivamente lo que me estaba diciendo Carlos Sauguillo es que no me estaba funcionando porque al restaurar mi antigua versión de, o sea, mi antigua configuración, ZigBee to VMQTT estaba buscando un pincho de ZigBee en un puerto concreto. Y ese puerto ya no existe. Ese puerto era el de la red de Repi. Con lo cual ahora tengo que averiguar cómo se llama el puerto o cómo mi nuevo dispositivo llama a su puerto USB. Ya lo había visto yo en un vídeo de YouTube y Carlos Sauguillo también me había puesto aquí la respuesta. Con lo cual cambio el puerto y paf, se inicia ZigBee to VMQTT. Pero, claro, como lo he desinstalado antes, pues ahora supuestamente cuando se inicie se va a iniciar en blanco. Porque habrá recuperado, cuando hice la backup de Home Assistant, incluiría también esta backup. Como sea, veo que tiene dos luces. Digo, ¿qué hacen aquí estas dos luces? Dos luces mías con mis nombres. Las activo y veo que funcionan. Hostia. Perdón. Me voy a HomeKit y funcionan. O sea, será posible. Será posible que después de haber cambiado a Raspberry Pi por otro cacharro, después de haber cambiado mi pinchos Sonoff por otro pincho y después de haber hecho aquí no sé qué y de encontrarme dos luces de rebote, funcioné todo. Pues sí, funcionaba. Digo, bueno, pero cuidado porque no están todos mis dispositivos. Solo hay dos. No sé por qué. Entonces me pienso, digo, ¿qué hago? Digo, trato de restaurar otra vez todo Home Assistant para que ahora que ya sé cómo hacer funcionar ZigBee to VMQTT me lo pille todo o restauro directamente la copia de seguridad que tengo de ZigBee to VMQTT. Digo, bueno, como para todo estoy siempre a tiempo, voy a hacerlo de esta forma. Entonces he cogido y he restaurado la copia de seguridad que tenía solo de ZigBee to VMQTT. Es decir, al final es simplemente coger la instalación que tiene el nuevo de ZigBee to VMQTT, pararla, ir por las carpetas, lo he hecho y todavía no sé cómo, y sustituir el archivo database, data base, por el que tú tienes de tu copia de seguridad. Es solo eso lo que tienes que restaurar cuando estás haciendo un cambio de sistema. Claro, cuando estás restaurando tu sistema anterior, exactamente igual lo tienes que copiar todos los archivos. Pero como en este caso yo solo quería los dispositivos, pues bimba. Cojo, lo pongo, digo, mira, por racho por B voy a reiniciar. Reinicio todo el dispositivo y cuando vuelvo entro a ZigBee to VMQTT. Por supuesto se inicia porque ya había solucionado el problema del puerto y me veo ahí todos mis dispositivos. Digo, no puede ser. Veo que funcionan, o sea que desde ahí los activo y se encienden y se apagan las luces. Nervios. Me voy a Home Assistant y veo que Home Assistant también los reconoce. Y desde Home Assistant apago y enciendo luces. Pero es que, por favor, me voy a la aplicación casa y veo que están ahí todos igual que estaban para la aplicación casa nada ha cambiado. Querido amigo, querida amiga. O sea, la aplicación casa lo único que le ha pasado es que durante un tiempo ha tenido unos dispositivos que no los tenía accesibles. No sé bien por qué. Y ahora están todos accesibles de nuevo. Si no le hubiera contado ya esto a mi mujer, como acabo de hacer hace cinco minutos, una versión mucho más abreviada, yo ahora estaría aquí llorando. Lo que pasa es que ya he llorado antes. Vengo llorado al podcast. Todo perfecto. Aunque he cambiado el hardware, aunque he cambiado el pincho, aunque he cambiado la radio, ha cambiado el hash, habrá cambiado el número de serie, habrá cambiado las cosas que habrán cambiado. Pero el backup de Home Assistant es magia, magia, potagia. Y ha hecho que HomeKit siga reconociendo mi nueva instalación como si fuera la vieja. 200 euros dices que me ha costado esto. Yo hubiera pagado 500. ¿Esto lo sabe la gente? ¿Esto lo sabe la humanidad? ¿Como humanidad somos conscientes de que esto existe? Insisto, la primera alegría absoluta y objetiva y radical que me da la domótica. Ahora mismo estoy enloquecido. Ahora mismo creo que todo es imposible. Ahora mismo me creo Dios. Porque veo que puedo hacer cualquier cosa que se me ocurra. De verdad, sé que ya con las dos sesiones de antes el podcast ya tenía una duración considerable, pero es que no me he resistido a compensar esas dos minidegracias para mí, que a ti a fin de cuentas te dan igual, pero expresarte ahora mi alegría absoluta por este tema. Es decir, que todo funcione. Que todo funcione. Que haya cambiado un sistema domótico de una forma tan profunda, que haya restaurado copias y que todo funcione. Quiero por supuesto agradecer en estos momentos a Carlos, a Guillo, a Jacobo Vidal y Eduardo Norman por haberme ayudado, por haberse reído tanto de mí y por todo lo que se ha metido conmigo porque eso me ha estimulado a crecer y a seguir avanzando con sus consejos. Y bueno, a todos los que habéis soportado todo este drama durante todo este tiempo. Claro, ahora estoy enloquecido. Ahora lo que quiero es todo. Quiero reconocer, quiero activar que estaban sin activar los sensores de ventana. Quiero poner rutinas, quiero poner esto. Lo quiero hacer todo en estos momentos. Una de las cosas que tengo que hacer, y ya con esto ya termino, es comprarme un pincho Bluetooth. Porque lo único que no funciona es el SwitchBot. Porque el SwitchBot desgraciadamente lo tengo que hacer por Bluetooth porque no lo puedo hacer a través del HUB que tengo. Esto es un rollo aparte, ya lo conté en su momento. Y el Home Assistant Green no lleva Bluetooth incorporado. Y el pincho suyo, el SkyConnect, es un pincho que es ZigBee y que será Thread en un futuro, pero que no es Bluetooth. Entonces tengo que comprarme un pinchico Bluetooth, como cuando éramos pequeños, para que me reconozca el SwitchBot y pueda hacerlo funcionar. Aunque lo mismo no lo hago porque es muy posible, como ya creo que ya conté, que ese SwitchBot, o sea que ya no use el cartel de grabando que tengo ahí pegado en la puerta, sino que haga que en la reforma me pongan una luz arriba, en fin. No sé lo que voy a hacer, pero sería lo único que me queda y no por culpa de nadie, sino por culpa de que este nuevo dispositivo no tiene un pincho Bluetooth. Y nada, pues simplemente eso. Después de las dos medio tragedias de las caídas de tabla, pues que por una vez tengo una alegría absoluta y maravillosa y 100% auténtica y completa y no puedo sino pues secarme las lágrimas de emoción y decirle bienvenido a mi vida Home Assistant Green. Y vamos con la despedida porque esto ha sido todo en este duro centésimo octogésimo quinto capítulo de Weekly. Espero que todo lo que te he contado te haya resultado interesante y aguardo con ilusión tus comentarios en nuestra comunidad de Discord. ¡Hasta la semana que viene! [Música] [Música] [AUDIO_EN_BLANCO]