Capítulo 293 en el que te voy a hablar de AltStore PAL, la primera tienda de aplicaciones de terceros que llega a iOS. Seguiré con algunas reflexiones sobre el próximo ipad air de 12.9» y la utilidad que tendría en mi retomada actividad musical. En la sección de productividad continuamos con la serie de 5 capítulos en la que nos vamos a centrar en cada uno de los básicos que deben componer un sistema productivo completo. Hoy hablaremos de la gestión de contactos. Para finalizar, te hablaré de la nueva etapa de Promopodcast y de una propuesta de cambio de nombre.
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Esto es Weekly de Emilcar FM en su capítulo 293. Yo soy Emilcar y este es un podcast premium semanal para aquellos seguidores de Emilcar Daily que quieren más. Hoy es 19 de abril de 2094 y en este capítulo voy a hablar de Alt Store Pall, la primera tienda de aplicaciones de terceros que llega a iOS. Seguiré con algunas reflexiones sobre el próximo iPad Air de 12,9 pulgadas y la utilidad que tendría en mi retomada actividad musical. En la sección de productividad continuamos con la serie de 5 capítulos en la que nos vamos a centrar en cada uno de los básicos que deben componer un sistema productivo completo. Hoy hablaremos de la gestión de contactos. Para finalizar te alaré de la nueva etapa de Promopodcast y de una propuesta de cambio de nombre. Vamos a comenzar con el podcast de hoy, pero antes quiero mandar un saludo especial a otro suscriptor veterano que se pasa la suscripción anual. Jesús, muchas gracias. Y ahora sí, empezamos. Ya tenemos aquí la primera tienda de aplicaciones de terceros que llega a iOS en Europa. Y ha llegado como muchas veces suelen llegar estas cosas, sin ruido, sin anticipación, sin alaraca, simplemente ocurren porque ocurren, porque se dan una serie de circunstancias y al final acaban pasando. El nombre de la tienda es Alt Store Pall y esto es rizar el rizo. O es rizar el rizo o yo no he entendido nada de lo que llevo hablando en el podcast todo este tiempo. Porque Alt Store Pall es una tienda de aplicaciones que no vas a encontrar en la App Store. Es decir, te tienes que ir a su propia página web, descargártela de su página web y entonces es cuando puedes usarla instalada ya como tienda de aplicaciones. Es decir, todo lo que nos habían prometido lo tenemos aquí. El sideloading, al instalar aplicaciones desde una página web, por un lado, y por otro lado, que esa aplicación que te instala resulta ser una tienda de aplicaciones. «And I think it’s beautiful», como dicen algunos memes. Es una cosa absolutamente maravillosa. Y esto ha venido por el asunto que comento en el capítulo de hoy de Emil Cardelli Premium. Es un emulador de estos que ahora podemos tener en iOS y que ha decidido llegar a iOS en Europa de esta forma. Es decir, y disculpadme el lenguaje porque creo que no soy muy propenso a esto, el desarrollador lo que ha hecho ha sido sacársela y punto, sin más. Madre mía. Entonces hablamos de Delta, el emulador para consolas retro de Nintendo, que aunque se puede descargar en la App Store en Estados Unidos, pero si estás en Europa no lo vas a encontrar en la App Store, sino que te lo tienes que descargar desde App Store Pal, que viene dándolo todo. O sea, hay un artículo en el blog del desarrollador del miércoles donde presenta la tienda de aplicaciones y comienza… Bueno, comienza. ¿Cómo comienza? Dice «este es el día que he estado esperando durante los últimos 10 años», es decir, citando de alguna forma a Steve Jobs cuando presentara el iPhone en la Macworld de San Francisco en aquel año 2007. Es una maravilla este comienzo. Entonces dice que anuncia la nueva versión de App Store, con lo cual esta tienda de aplicaciones, yo no lo sé, pero supongo que ya existía antes para estas cosas del jailbreak y todas estas movidas, que es App Store Pal y que se lanza hoy, una vez que Apple ha aprobado el lanzamiento de aplicaciones alternativas, de tiendas de aplicaciones alternativas en Estados Unidos. Dice que es open source y que es una tienda especialmente pensada para desarrolladores independientes, diseñada para solucionar los problemas que tanto él como desarrollador y otros otros han tenido en la App Store durante años. Dice básicamente si tú has experimentado problemas con App Review, con la revisión de aplicaciones, esto es para ti. Empieza la tienda suave, lanzando dos aplicaciones inicialmente. Primero, la que ya he mencionado, Delta, dice que es la razón por la que él creó Alt Store la primera vez. Y cuando habla de la primera vez, no significa que la haya creado ahora. Como digo, Alt Store es una tienda de aplicaciones alternativas que existe desde hace 2019 o algo así y que es, digamos, donde este hombre ha estado de esa forma distribuyendo sus aplicaciones en iOS de forma alternativa. Entonces, Delta, que es ese emulador para consolas RetroNintendo, es una de las aplicaciones que puedes descargar de esta nueva tienda. Y la otra es una aplicación que él ha creado también, que se llama Clip, que es una aplicación de portapapeles. De donde tú vas copiando y en vez de perderse la noche de los tiempos, te va quedando ahí como Paste, Paste Bot y otros como ese. Explica que Delta es gratis, que no tiene anuncios, es decir, en ese sentido, la aplicación, como ya he comentado en el Cardalia, es muy blanca. Es simplemente el emulador. Aquí lo tiene usted. Busque sus telas ROM y que Clip sí requiere una pequeña donación de un euro o más. Y yo, por supuesto, me he metido en toda esta movida. Todo esto se hace a través de la página web de Alt Store. Y en esa página web te vas a encontrar con muchas cosas, con muchas cosas que yo no me esperaba y que pensaba que iban a ser chungas, pero bueno, finalmente está bastante bien. Para empezar, empieza diciendo altstore.io, site loading para todo el mundo. Con ese planteamiento es con el que empieza y unas capturas de pantalla. Una nueva forma de hacer site loading, etcétera, no sé cuánto, para esta parte y para la otra. Y ahora Alt Store Pol, esta tienda de aplicaciones, cuesta dinero. Dice que está disponible solo en Europa y que requiere iOS 17.4 o posterior, evidentemente. ¿Y qué es lo que te cuesta? Pues te cuesta 1,50 euros al año más IVA para cubrir el Apple’s Core Technology Fee, el coste de poder accesar los pagos y todo esto. Ya sabéis que aunque tú tengas tu tienda de aplicaciones, aunque tú estés vendiendo tus aplicaciones vía web, siempre hay un coste mínimo, que es lo que Apple ha llamado Core Technology Fee, es decir, el fee, ¿cómo llamaríamos el fee? Algo así como la licencia o el coste que tú me tienes que pagar a mí, porque al fin de cuentas estás usando cosas que yo he creado. Estás disfrutando de mi ecosistema, de mi entorno y todo eso. Entonces con este 1,50 más IVA, que son 1,83 euros anuales, estás cubriendo esos costes por tu parte. Cuando lo dejas instalar, te lleva a una página de pago. Yo he elegido Apple Pay para hacer el pago. Todo perfecto. Llegas al botón de download y aquí es donde ya he levantado yo la ceja por primera vez, porque ahí me he encontrado con que no me dejaba instalarla. De hecho, me decían un mensaje, que te voy a leer, me decían un mensaje, me decía un mensaje de estos que aparece una caja blanca en mitad de la pantalla. Hice instalación de tienda de aplicaciones. Los ajustes de instalación en este iPhone no permiten la instalación de tiendas de aplicaciones por Alt Store LLC desde la web. Puedes cambiar esta opción en ajustes y tienes OK o Más Información. Si le das a Más Información, te va a llevar a una serie de páginas de soporte de Apple. Pero ahí es difícil solucionar el problema. ¿Qué es lo que ocurre? Después de leer unas cuantas cosas, me ha parecido entender que yo tenía que ir a Tiempo de Uso, que es la aplicación que teóricamente tú vas a usar para ponerle límites a los dispositivos de tus hijos, pero que hace mucho más. Es decir, yo ya he comentado varias veces que yo me he aplicado sobre mí mismo Tiempo de Uso con éxito, pues cuando he notado que estaba perdiendo mucho tiempo en Twitter, que estaba perdiendo mucho tiempo en Instagram, que estaba perdiendo mucho tiempo en TikTok. Y aunque yo soy el administrador de mi propio dispositivo y cuando me sale el bloqueo, yo mismo me lo puedo desbloquear. Pero al menos es un aviso. Es un aviso porque el problema de estas cosas es que no te das cuenta. No te das cuenta de que te están ocurriendo. Entonces, lo que ocurre con Tiempo de Uso es que no solo vale para eso, para bloquearte las aplicaciones, sino que también tiene opciones de restricción de contenidos. Entonces me dice que mi dispositivo no permite esas tiendas de instalaciones. ¿Qué es lo que he hecho yo? Pues directamente irme a Tiempo de Uso a ver dónde demonios estaba eso. Porque puede ser que efectivamente exista ese tipo de opción. Entonces me voy a Tiempo de Uso y yo no tengo nada activado. Las restricciones las tengo desactivadas. Si me activo a mí mismo las restricciones, puedo encontrar… Efectivamente. Entonces, si veo activadas las restricciones, es curioso esto. Si activo las restricciones, veo que de nativo las plataformas de descarga de apps están permitidas. Entonces no sé por qué tengo que activar las restricciones para que digamos se desactive esa restricción. Yo lo sé. El caso es que no me ha hecho falta eso. O sea, esto ya me hubiera parecido raro y chungo. Pero no es eso lo que ha ocurrido. Lo que ha ocurrido es que cuando yo he entrado a Ajustes, ha pasado una cosa que también pasa en macOS. Cuando yo he entrado a Ajustes, me he encontrado, antes de yo ponerme a navegar, cómo hago esto, cómo desactivo, justo en el espacio de ajustes del iPhone, que hay entre la caja inicial, ya sabes tu Apple ID, tu careto, lo de tu familia, y el siguiente ítem que es modo avión. Ahí había una caja donde decía «Has intentado instalar una aplicación de descarga de aplicaciones. Dale aquí para ver qué hacemos con esto». Entonces tú le das ahí y le das a permitir. Y de vuelta te vas otra vez a la página web de altestore.io y le vuelves a dar a descargar. Esto último que te acabo de contar no sé si es cierto. Y te explico por qué. En macOS ocurre algo parecido. Es decir, tú tienes una configuración, que también la voy a abrir ahora, que está en seguridad y que dice algo así como «App Store y desarrolladores identificados». Cuando te quieres descargar una aplicación que no es de un desarrollador identificado, no te lo permite. Entonces tú te vienes aquí, a esta parte de los ajustes del sistema de aplicaciones, a privacidad y seguridad, y ahí justo en el sitio donde tú le has dicho que quieres permitir aplicaciones solo de App Store y desarrolladores identificados, hay un mensaje donde te dicen «Damos permiso a esta también para que se instale». Entonces tú le das que sí y se vuelve a instalar. Y automáticamente la instalación comienza. Sin que tú tengas que volver. ¿Qué es lo que pasa? No me ha parecido que el botón de descarga de App Store.io fuera muy, no es la palabra adecuada, pero la voy a decir, responsivo. Es decir, no hay un momento en el que yo le dé y tenga claro que algo está pasando. Entonces, claro, cuando yo me he ido a ajustes y le he dicho «Sí, sí, quiero permitir instalar esa aplicación» y yo luego me he vuelto y le he dado otra vez al botón, yo ya no sé si la instalación ya estaba en marcha, si ya se había producido o qué estaba pasando. Porque claro, esta instalación no se produce una descarga que tú veas. No es como cuando descargas un PDF en Safari para iOS, que sabes que se ve en la barra de navegación de abajo, se ve un iconito de la flecha para abajo y el circulito como se va completando mientras se descarga. Es algo que ocurre por detrás. Entonces, ante la falta de feedback, yo no sé si darle otra vez al botón de descarga ha sido suficiente o simplemente cuando yo he confirmado en ajustes, ahí ya me la ha dejado instalar sin ningún problema. El caso es que ha ocurrido, ha saltado una pantalla que me ha dicho «Autorizar tiendas de aplicaciones al testor. Ha intentado instalar tal desde la web esta. Los ajustes de tu dispositivo no permiten la instalación de tiendas de terceros». ¿Cómo que no, Julio? Bueno, entonces pues eso. Si autorizas este desarrollador, podrás instalar sus tiendas de apps en este iPhone. Todas las tiendas de apps serán gestionadas por el desarrollador. No puedes usar tu cuenta de App Store, tu método de pago, bla, bla, bla, bla, bla, bla. Vale, perfecto. Y lo siguiente. Al testor I/O quiere instalar una tienda de aplicaciones. La misma ventana que me sale ahora cada vez que desde la propia App Store yo me quiero instalar una aplicación. Y ahí he visto toda la notarización. El nombre de la tienda, quién es el desarrollador, lo que hace la aplicación y las capturas. Le he dicho que sí y pa’lante. Y cuando me he dado cuenta, pues ya la tenía instalada. Entonces, una vez que estoy ahí, pues me encuentro con una App Store con pinta de App Store. No tiene más historia. No tiene más historia porque tiene poco. Solo tiene dos aplicaciones. En Delta tienes el botón de instalar, bueno el botón de, creo que es el de instalar. Y en Clip tienes el botón de Pledge, porque esto se hace a través de Patreon. Es decir, no tiene un método propio de pagos aquí, sino que cuando le das a Pledge, esta aplicación que he dicho que era de manejo de portapapeles, te dice que esta aplicación suporta custom pledge, es decir, pagos configurados. Por favor, paga cualquier cantidad en Patreon antes de recibir acceso. Entonces se me abre aquí una ventana de navegador dentro de la propia tienda para que yo inicie sesión con Patreon. Esto de momento no lo voy a hacer, pero no por nada, sino porque no es el momento ahora de hacer esto. Y bueno, la tienda está muy bien. Muy bien gráficamente, no se han matado. Han hecho una tienda muy parecida a la que tiene Apple con sus cuadritos, sus formas redondeadas, sus colores. Es todo muy goloso, pero vamos a ver. Vamos a ver porque aquí tiene que venir más gente. Más gente no. Aquí tiene que venir muchísima más gente. Entonces de toda esta experiencia, que ha sido muy satisfactoria, la verdad es que muy bien. Por supuesto, yo descargarme una ROM de Nintendo ni a tiros. A ver, lo voy a hacer. Lo voy a hacer, pero voy a perder más tiempo buscando dónde se descargan las ROMs y qué ROMs que el tiempo que luego yo le voy a dedicar realmente al juego. Pero simplemente por completar la experiencia. Pero ya dije que yo quería estar en todas estas movidas. Entonces, por supuesto que le doy a estos fulanos unos 50 daño y lo que me pidan por ser adalides de la libertad en este sentido, marcar el camino y sobre todo permitirme entender muchas de las cosas que yo he estado leyendo, que he estado devanándome los sesos, que he estado explicándote a ti en los podcasts, pero que realmente hasta que no las experimentas por ti mismo, no las terminas de entender. Yo te animo a que lo hagas, a que le des tu pasta a estos tíos, sobre todo por vivir esta experiencia. Por ver cómo es así. Yo siempre había entendido que las tiendas de aplicaciones se descargaban desde la App Store, pero claro, ahora hay un enfoque completamente nuevo. Claro, a este colega la App Store, por así decirlo, se la pela. Porque la gente que a él lo va a seguir, perfectamente se va a su web y se lo descarga y se lo hace todo. No es la misma situación que Epic. Epic sí puede necesitar, entre comillas, lo mismo estoy diciendo tontería, pero claro, es la duda. Epic necesita la publicidad en la App Store para que la gente sepa que existe una App Store de Epic? O Epic se puede pegar el camparazo brutal desde su propia web? No ya vender las aplicaciones, que es lo que yo pensaba que podían hacer en un principio, sino desde su propia web venderte o descargarte su tienda de aplicaciones. Hacer como estos tíos, el doble loop. Pues no lo sé, no lo sé, pero sí sé que este tío ha sido valiente y que se ha lanzado ahí el primero y como un campeón. Y espero que le vaya súper bien y espero que aquí pronto empiecen a aparecer aplicaciones interesantes que podamos todos disfrutar. Entonces, bueno, pues no quiero terminar sino recomendándote de nuevo que tú pruebes todo esto por ti mismo. Alt, no alt de alternativo, no alt, alt store punto io. Aquí empieza un poco dramático. Esta es la web, esta es la URL donde empieza la libertad. En la última hasta ahora publicada edición de mi newsletter Enfoque Personal, el 7 de abril, hablaba de que se estaban esperando nuevos iPads. Pero que después de soltar sapos y culebras que tú me has escuchado sobre Apple y su política con el iPad, pues que ahora a lo mejor ponía mis ojos en un próximo iPad Air de 12,9 pulgadas. ¿Por qué? Bueno, pues porque vuelvo al coro, vuelvo a la edición coral y evidentemente yo cuando dejé el coro yo ya estaba usando el iPad con mi carpeta de partituras. Todo lo tenía ahí, la manillosa aplicación Force Core y tal. Pero ya me di cuenta en su momento, y estoy hablando de hace casi seis años, no, ahora hace literalmente hace seis años, ahora en el mes de mayo que dejé el coro, ya me di cuenta de que si hubiera seguido con el coro en aquel momento yo hubiera tenido que buscar el iPad más grande posible. Porque ya pues la agudeza visual, además en un concierto el director, o sea, si tú cantas lo tienes en la mano, pero si diriges lo tienes en un atril delante de ti, con lo cual pues la distancia es todavía mayor. Y dije bueno, pues aquí se acaba mi carrera, pero claro, mi carrera vuelve ahora. Con lo cual pues la posibilidad de ese iPad Air de 12,9 pulgadas que va a salir, pues se hace más o menos presente y me hace tener pues un ojo abierto para leer información sobre todo esto. Entonces yo hacía, después de hacer unos cálculos, decía que en función de las diferencias de precio que hay ahora mismo y toda esa historia, que un iPad Pro de 12,9 pulgadas cuesta 300 euros más que el modelo de 11 pulgadas, con lo cual yo espero la misma diferencia entre el iPad Air y el iPad Air grande, también de 12,9. Es decir, que un iPad Air de 12,9 pulgadas para mí podría estar en 1069,70 euros para el modelo solo Wi-Fi y 64 gigas. Y terminado diciendo, para mi cultura pasar de 1000 euros en la compra de un iPad es complicado de asumir, aunque es cierto que los forozos del dispositivo han asumido ya estos niveles de precio cuando quieres dotar a tu nuevo iPad de su teclado oficial y de un Apple Pencil. Mi esposa leyó esta newsletter y me dijo, oye, estoy un poco confundida con tus escritos y quiero hablar contigo de esto, porque claro, yo cumplo 50 años este año y mi mujer quiere hacerme algún regalo significativo. Y yo en algún momento le había dejado caer que esto podría ser una cosa… No, le dije literalmente que no tenía nada previsto, ninguna cosa, ninguna idea. Y ahora claro, de pronto le esto y me dice, oye, esto no es lo que tú y yo habíamos hablado, de que no querías nada de Apple. Claro, ella está interesada en saber. Y tuve esta reflexión con ella. Fíjate que el nuevo iPad, este de 12,9 pulgadas, podría ponerse todavía más goloso de lo que ya es en sí. Es decir, el iPad Air, más allá del software que no le hace justicia, ya me parece un dispositivo inconveniente, pues un iPad Air de 12,9 pulgadas me lo va a parecer más. Pero es que tenemos en estos días un rumor por parte de Ross Young, que es un analista que tiene mucha información de la cadena de montaje a nivel de pantallas, y que nos dice que el iPad Air de 12,9 pulgadas va a venir con pantalla MiniLED. La pantalla MiniLED es la que ahora mismo tienen los MacBook Pro y la pantalla que tiene el actual iPad Pro, que se piensa que en su próxima versión vendría con pantallas OLED. Bueno, se piensa, está prácticamente asumido por todo el mundo, que esas pantallas OLED que ahora mismo tenemos en los iPhone y en Apple Watch, también llegarían los iPad Pro, que en tamaño grande no es lo mismo, y que el iPad Air, al menos el de 12,9 pulgadas, no han dicho nada del tamaño normal, heredaría literalmente la misma pantalla MiniLED que ahora mismo está usando el iPad Pro de 12,9 pulgadas. Bueno, pues así aplicando todas esas pantallas que están ya producidas y que están ahí y que el nuevo dispositivo no va a usar. Claro, esto es un rumor maravilloso. Es un rumor estupendo porque va a hacer que si un iPad Air actual ya se ve bien, ya es un dispositivo con su pantalla LED de siempre, es decir, la pantalla retina que hemos conocido siempre, si tú a ese dispositivo le cascas la pantalla MiniLED, que es la que Apple denomina, ya sabes que Apple es muy gracia usar nombres normales, que es la pantalla que Apple denomina pantalla Liquid Retina XDR, pues imagina, imagina una resolución de 2732×2048, 264 puntos por pulgada y 600 nits de punto máximo de brillo SDR y entre 1000 y 1600, o sea, 1000 en brillo máximo XDR y 1600 solo en HDR, es decir, un disparate, un disparate de pantalla. Y aparte entiendo, aquí ya no lo sé, si la tecnología promotion también vendría incluida o eso ya es una cuestión también más de procesador o más de otras consideraciones. Pero bueno, hace ese iPad todavía más espectacular si se mantienen los niveles de precio, quiero decir, si siempre me ha, o sea, esta última, esta última encarnación del iPad Air siempre me ha llamado mucho la atención, sobre cómo rivaliza con el iPad Pro en algunas funcionalidades y permiten a algunas personas optar por el dispositivo más barato porque realmente no necesitan las cosas que tiene el dispositivo más caro. Y si hace Apple esto y encima esa pantalla, ese mismo panel le sigue metiendo la tecnología promotion, pues estamos hablando que realmente vamos a poder comprar dentro de unas semanas, además, prácticamente toda la tecnología que tiene un iPad Pro de hoy por una fracción de su precio, lo cual siempre es interesante. Lo que pasa que yo a mi mujer le he hecho la siguiente reflexión. Todo, todo esto es cierto, como decía Han Solo, todo esto, los Jedi, la alianza rebelde, todo es cierto. Bueno, todo esto es cierto, es que efectivamente yo he vuelto a la dirección de coros, tenemos ya nuestra más o menos una programación hecha para lo que queda de año, etcétera, ensayos programados, yo estoy estudiando, preparando partituras, aparte me han llamado para otros proyectos musicales, estoy cantando una misa por la tarde, bueno, cantando y dirigiendo, todo, hay que decirlo, una misa por la tarde en la Catedral de Murcia una vez al mes con un grupo de cantantes y de instrumentos antiguos, he vuelto un poco al ruedo. Entonces, claro, pasar a la iPad de 12,9 pulgadas me llama la atención. Pero ¿qué es lo que ocurre? Lo que ocurre es que yo, aunque he vuelto, no he vuelto como antes. Es decir, yo ensayaba todos los viernes de 9 a 11. He hecho eso durante muchísimos años en mi vida. Y no solo era el ensayo de todos los viernes de 9 a 11, sino era pues con muchas frecuencias, también según las épocas, pues cantar misas y hacer conciertos. Con lo cual, cuando descubrí Force Chord para la iPad, para mí fue un alivio porque me permitía llevar siempre conmigo todas mis partituras. La mayoría de las partituras que nosotros usamos parten de un PDF, que ya existe en internet, porque, bueno, pues se venden partituras de música antigua y yo compro partituras de música antigua, pero esto es ya música sin derechos. Es decir, yo me voy a la catedral de Toledo, cosa que he hecho, hago una transcripción de algunas obras que estén allí de Morales o de Vivanco o de quien sea, cosa que he hecho, me las hago en mi programa de edición de partituras, cosa que he hecho, y las pongo para descargar gratuitamente en internet, cosa que he hecho. Entonces, claro, para mí y para muchos de mis compañeros conocer Force Chord fue una liberación porque en Force Chord no solo llevas todos tus PDFs, sino que es una aplicación pensada para las partituras. Tienes tu pequeño editor para en un momento activarlo y con el Apple Pencil hacer una anotación que te dice el director, lo que sea, sino que además están ordenadas por compositor. Es decir, le puedes meter metadatos a cada PDF para que no sea simplemente un montón de PDFs como podrías tener en la aplicación libros. Y luego, aparte, puedes crear como carpetas de una aplicación de música. Pues claro, yo me creaba mis carpetas de cada concierto, de cada misa, montaba el repertorio y ya me creaba ahí mi carpeta. O sea, una cosa todo maravillosa. Pero claro, estamos hablando, yo en mi newsletter decía que ese iPad Air básico de 12,9 solo Wi-Fi va a costar 1069,70. Si conocemos un poco Apple, sabemos que va a costar eso como poco. Pero lo más normal es que aprovechen para hacernos aquí su vídeo y a precio le metan 100 pavos más. Entonces, gastarme más de 1000 euros en un iPad, que es un dispositivo que hoy en día solo voy a usar para eso, me parece una inversión excesiva. Es decir, yo estaría usando ese iPad en una serie de ensayos con mi coro y algún concierto, alguna misa, una vez al trimestre a lo mejor. Meterle 1000 pavos a esa actividad a una vez por trimestre y que el resto del tiempo el iPad esté durmiendo el sueño de los justos, no me parece una decisión ni económica ni tecnológicamente inteligente. Porque claro, cuando tenga el iPad nuevo, imagínate que me lo regalan, pues feliz, entusiasmado, qué maravilla, qué dispositivo, qué pantallón. Enseguida 400 pavos en el teclado, 300 pavos en la funda de teclado, el Magic Keyboard, la madre que parió. Podcast. He decidido que a partir de ahora todos mis guiones los voy a escribir aquí bla bla bla bla bla bla bla bla, pero luego al final pasa el tiempo y las cosas caen por su propio peso. Y yo estoy seguro que a ese iPad le voy a dar el mismo uso que le estoy dando al iPad que tengo ahora mismo, que es ninguno. La mayoría de las veces que yo voy a usar mi iPad actual, mi iPad Pro de 10,5 pulgadas, está descargado. La batería está muy tocada, son 4 años, pero es que no es mi primera opción para nada. Es cierto que hubo un momento muy glorioso en el que para mí, cuando yo usaba un PC con Windows en el trabajo, mi iPad era mi segunda pantalla en el trabajo. Ahí tenía OmniFocus, que no lo tenía en ninguna otra parte. Y por motivos, me resultaba más cómodo consultar y contestar y gestionar mi email en Spark en el iPad que en cualquier aplicación o en la web de Google en el PC con una pantalla gigante. Fueron unos momentos muy buenos, fue una situación excelente, lo disfruté mucho y en aquel momento, o sea, yo hubiera invertido, de hecho yo invertí en aquel momento en ese iPad Pro de 10,5 pulgadas y yo hubiera seguido en esa cadena. Pero bueno, luego llegó la pandemia, vi que efectivamente, de la necesidad hice virtud, vi que existían ahí todo lo que yo necesitaba para realmente usar un Mac, mi Mac en el trabajo y a partir de ahí el iPad prácticamente desapareció para mí. Entonces, pues sí, cumplo 50 años, sí, es el momento de darme algún capricho, sí, pero chico, un capricho que tenga algún sentido, ¿no? Es decir, porque a nadie le marca un dulce, si ahora mismo en la etapa de la OTANONA empecé a usar un iPad, pues no lo voy a vender, me lo voy a quedar, pero no me ha costado mil y pico pavos. Entonces, meterle mil y pico pavos, insisto, a un iPad que voy a usar de verdad y en profundidad durante un periodo cada trimestre, durante dos, tres semanas cada trimestre, no me parece una inversión razonable por mucho que tenga pantalla mini LED. Y eso es lo que le comenté a mi mujer y ella también lo vio razonable. A ver, no es que ella quiera que yo me compre un iPad, pero claro, si yo le digo quiero un iPad de 12,9 pulgadas, wifi, 64 gigas, modelo más barato, ¿cuesta esto? Pues yo a ella le estoy solucionando muchísimos problemas, ¿vale? El problema que ella tiene de querer agradarme y hacerme un regalo importante por mis 50 cumpleaños, pero me parece que no va a ser, me parece que no va a ser y que, bueno, puedo seguir usando el iPad que tengo cuando esté cantando, cuando esté solo cantando y cuando esté dirigiendo, pues creo que voy a usar mi carpeta de coro de siempre con mis partituras en papel de siempre y ya está. Porque me parece que es lo más razonable y lo más sensato. Si en algún momento de mi vida, pues realmente tengo una actividad coral mucho más frecuente, pues ahí podría plantearme comprar un iPad nuevo de tamaño grande. Pero mientras eso no pase, pues creo que sinceramente no merece la pena hacer tal inversión, aunque el dispositivo sea encomiable, que seguro que lo va a ser, o incluso, aunque yo que sé, el nuevo iPadOS que vayan a presentar en la WWDC, por fin sí, ahora sí, aproveche toda la potencia que los iPads han puesto a nuestra disposición. La semana pasada comencé a impartir un curso online en la Universidad de Málaga que se llama 5 claves para aumentar tu efectividad. Se desarrollan 5 sesiones y en cada una de ellas voy a hablar de cada uno de los elementos básicos que conforman un sistema productivo completo. Calendario, contactos, tareas, notas y correo electrónico. Por ello, también durante estas 5 semanas voy a compartir con vosotros aquí en Weekly el punto de partida teórico de cada una de esas sesiones. El curso es distinto, evidentemente, porque se basa mucho en la interacción con alumnos, sus hábitos, tratar de formular soluciones de mejora… Pero existe una base teórica que sí puedo traer aquí en formato podcast. Además, estos capítulos de Weekly se van a titular con el nombre de esta sección, para que luego os sea fácil encontrarlos y sea cómodo. Pues ya me hubiera gustado mi titular del capítulo de hoy «Primera tienda de aplicaciones de iOS», pero eso de la primera tienda dentro de un tiempo ya no es normal. Pero sin embargo, este conocimiento que pongo aquí creo que puede durar más tiempo. Yo nací en 1974, lo cual significa que este año voy a cumplir 50 años. En concreto, el 6 de agosto, por si quieres apuntártelo y felicitarme. Seguramente, escuchando este podcast, va a haber gente de mi edad, gente más o menos de mi edad, gente mayor que yo (58-59 años) y gente más joven. Pero no sé yo cuánto más jóvenes. He conocido oyentes míos muy jóvenes, gente de último año de instituto y de primer año de carrera, que me llama la atención porque no es que mi conocimiento no sea omnímodo. Pero hay muchas de las cosas que yo cuento que tienen mucho que ver con mi estilo de vida. Y claro, el estilo de vida de un señor de 50 años con tres hijos no es el estilo de vida de alguien que podría ser uno de esos hijos. Entonces yo sé que tengo oyentes más jóvenes que yo, gente de 30 años o así, pero no sé realmente cuánto. No sé si soy suficientemente jóvenes como para no conocer que hace años, cuando Telefónica era la única compañía de teléfonos de España y solo existían los fijos, pues una vez al año te llegaba a casa una guía telefónica de tu región. Un libro grueso con páginas de gran formato y más o menos el mismo papel que se usa para las publicaciones de los mangas en Japón. En esta guía tenías por orden alfabético todos los clientes de Telefónica de tu ciudad y de tu región, incluyendo, atención, número de teléfono y dirección postal. Claro, esto ahora mismo lo piensas y te vuelve a la cabeza. Es cierto que podías pedirle a Telefónica que no te incluyera, pero es algo que realmente no mucha gente, más allá de famosos políticos, entiendo que no mucha gente lo haría. Aparte, esta guía en un momento dado pudo estimular, quizás al principio, a lo mejor no, no lo sé, fíjate, pero yo creo que sí, que la existencia de esta guía pudo ser un estímulo para que la gente se hiciera su propia guía también. En todas las casas podías encontrar una agenda telefónica propia. Además, un librito que tú te comprabas en la papelería que era «dame una agenda telefónica» y te daban ese librito. Y se tenían también unas páginas ordenadas alfabéticamente con números en el margen, puesto la letra o lo que sea, para que luego tú pudieras coger desde ahí, desde una etiqueta o algo así, coger la L y ir directamente a la L. Y ahí toda la familia anotaba los teléfonos comunes y particulares. Yo, por ejemplo, recuerdo la agenda de casa de mis padres, la recuerdo como si la tuviera adelante, con los teléfonos de la familia, de mis tíos, de mis abuelos, todo eso. Y luego también ahí, en un momento dado, nos dijeron que apuntáramos también nuestros teléfonos. Entonces, fulanito amigo de Emilio, fulanita amiga de Emilio, fulanito amigo de Camino, de mi hermana, y por supuesto proveedores, pollos asados, no sé cuántos, y al lado siempre justo del teléfono. Esto era un combo indisoluble, el teléfono fijo y al lado la agenda. Mi abuelo Emilio tenía especialmente poblada la letra M. ¿Por qué? Porque la letra M tenía mi sobrino Alfredo, mi sobrino Julio, mi sobrino Ricardo. No me digáis que no es entrañable. Además, me acuerdo mucho de la agenda de mi abuelo porque era como mecánica, era como rectangular, una tapa metálica. Entonces, en esa tapa metálica había un selector, tú elegías la letra por la que querías abrir, le dabas a un botón y ¡plaf! se abría justo por esa página. Chulísimo. Bueno, como podéis ver, el uso y la existencia del teléfono ha guiado siempre el ánimo de la gente para confeccionarse su propia agenda telefónica. Una cuestión que además explotó con la llegada de los teléfonos móviles, donde cada uno tenía por fin su propia agenda personalizada y comenzó a dárseles de alguna forma el valor que tenía. No sé si recordarás, si viviste aquellas épocas, cuando cambiaste el teléfono móvil, uno de los dramas era no perder la agenda de contactos. Y yo recuerdo perfectamente cómo esto se ofrecía como un servicio, cómo las tiendas te ayudaban con esto y todo este tipo de historias. ¿Por qué? Porque en aquellos teléfonos móviles tú podías tener la agenda de teléfonos grabada en el propio teléfono móvil o grabada en la tarjeta SIM. Si tú lo grababas en la tarjeta SIM, no tenías ningún problema. De SIM a SIM y tiro por el que me toca. Pero si por error o omisión, o porque no estaba claro en aquellas interfaces del demonio, tenías todos o algunos teléfonos en la agenda del teléfono, estabas frito. Es que además, la agenda telefónica de la SIM tenía un límite, con lo cual es muy posible que tú estuvieras metiendo teléfonos y en un momento dado, sin darte cuenta tú, porque insisto, las interfaces no eran gran cosa, resulta que una gran parte de los teléfonos los estabas grabando en el teléfono sin tú darte cuenta. Tú pensabas que los tenías en la SIM y cuando pasabas la SIM al nuevo teléfono, decías «pero como que 140 contactos, o 160, pero si yo tengo más de 300, ¿dónde están los demás? Angustia, fin, horrible». Sin embargo, ese paso a lo digital no ha servido por regla general para mejorar la información que aguardamos de nuestros contactos. En los contactos de la SIM, solo podías tener un nombre y un teléfono, lo cual hizo que florecieran contactos tipo Julián Casa, Julián Móvil, Julián Trabajo. Esos contactos en algún momento migraron a los teléfonos móviles actuales más capaces, con la agenda siempre en el propio teléfono por defecto, pero si repasas algunos teléfonos móviles de tu entorno, vas a ver que ese tipo de contactos siguen existiendo. Todavía hoy es posible en los teléfonos móviles actuales no usar los contactos de la SIM, pero sí importarlos de la SIM. Esto me llama mucho la atención. Pero insisto, busca el teléfono móvil de las personas más mayores que tengas a mano, que seguramente además están usando un smartphone desde hace relativamente poco, 5, 6 años, si han apurado el teléfono convencional todo el tiempo que han podido y te vas a encontrar todavía fulano trabajo, fulano hijo, fulano no sé qué, todo ese tipo de historias. Bueno, como decía, este problema de la información es el problema actual que tenemos en la gestión de contactos. Y es que los sistemas de contactos actuales permiten una infinidad de campos dentro de cada contacto. Por supuesto, nombre y apellidos por separado, a lo mejor incluso un mote, empresa, puesto que desempeña, varias direcciones de email con sus etiquetas, email del trabajo, email de casa, varios números de teléfono también con sus etiquetas, varias direcciones postales con sus etiquetas, nombres de usuarios en redes sociales, fechas relevantes como cumpleaños, aniversario, incluso en ocasiones hasta relaciones de parentesco entre otros contactos de la misma agenda, de la agenda, por supuesto con foto todo esto. Y todo esto evidentemente en un servicio de contactos sincronizado en la nube. ¿Para qué? Pues para asegurarnos que no se nos va a perder nunca, es decir, que el móvil se puede autodestruir, pero que nuestros contactos van a pervivir. Y también para permitirnos usar esos contactos tanto en el teléfono móvil como en cualquier otro dispositivo, como en un iPad o por supuesto en nuestro ordenador. Así que una vez más tenemos que buscar un servicio en la nube que tenga sincronizados nuestros contactos. Esto es mucho más fácil que el tema de calendarios, es decir, los teléfonos móviles, las dos plataformas principales, tanto Android como iOS, en este sentido son mucho más agresivas con este tema que con el calendario o con cualquier otra información. Y me resulta casi imposible pensar en un usuario que no tenga su agenda telefónica del móvil directamente ya sincronizada en su cuenta de Google, en el caso de un teléfono Android, o en su cuenta de iCloud, en el caso de un iPhone. Siempre hablando evidentemente de las plataformas por defecto, aunque cualquier otra plataforma te puede instalar ahí. Sin embargo, no todo es felicidad. ¿Por qué? Bueno, pues porque el uso del email ha venido a poner un clavo más en el ataúd de un correcto uso de los contactos. La inmensa mayoría de los servicios de correo electrónico y de las aplicaciones de correo electrónico, es decir, tanto Gmail vía web como Outlook en tu ordenador o Mail en tu ordenador, mantienen una base de datos medio oculta, una base de datos de direcciones de email a las que has escrito o incluso a veces que te han escrito. Y cuando tú quieres mandar un email y te pones en el campo destinatario, tú empiezas a escribir y te autocompletan la dirección. Una vez que tú eres un usuario de email ya avanzado y ya varios años con esa aplicación o con esa plataforma web de email, es muy difícil que tú quieras escribir un email y aunque a no ser que sea alguien nuevo que te acaban de dar su dirección, que no te pongas a escribir y salga ahí la dirección. Esto nos crea dos problemas. Primero, la falsa sensación de que tienes esas direcciones de email guardadas en tu agenda, cosa que no es verdad. Eso no es así. Esas direcciones de email, aunque te aparezcan ahí, tú no las tienes. Las tiene el sistema, las tiene la aplicación, pero tú no las tienes. No sé qué me pasa en la voz hoy. Estoy aquí, no he grabado mucho todavía en estos momentos. Tengo aquí mi agua, pero no sé por qué me estoy ajando. Es un problema. Falsa sensación de que tengo la información. Segundo problema. Pueden perpetuar direcciones que ya no son válidas o que en su momento tuvieron algún error tipográfico. Y yo soy sufridor de eso. Yo durante mucho tiempo he usado una cuenta de correo que era emilcar@gmail.com. En un momento dado me enfadé con Google, la privacidad. Paso, ya no voy a usar mi cuenta de Gmail. No sé los años que llevo usando como cuenta principal mi cuenta de iCloud u otra cuenta que me he creado con un dominio personal. Le habré escrito a todo el mundo. Yo le he escrito desde esa otra cuenta. ¿Qué es lo que pasa? Hay gente con la que te relacionas y que tienes trato con ellos diario, como pueda ser mi suegro, por ejemplo, o algún otro amigo, pero que emails te escriben de whatsapperas. Entonces cuando de pronto te van a mandar un email, pues te lo mandan. Empiezan a escribir «emil» y automáticamente su aplicación de correo o su Gmail les pone «emilcar@gmail.com» y allá que va. Claro, yo esa cuenta la sigo teniendo. Entro de vez en cuando a ver qué se cuece. Y ahí me encuentro con algún email de mi suegro, algún email de otro amigo, no sé qué email de historia de coros… Claro, ¿por qué? Pues por el autocompletar de las narices. El paradigma de esto es Google. Anteriormente los contactos en Google eran una opción más que estaba dentro de Gmail. En la barra de la izquierda hay buzón, entregado, contactos. Pero ya hace algún tiempo que se independizaron y ya tienen su condición de aplicación. Tú entras a Google y sabes que arriba a la derecha está tu fotito y hay un cuadro con puntos que son todas las aplicaciones que tienes en tu cuenta. Pues una de esas aplicaciones ahora es los contactos. Bueno, pues cuando entras a los contactos, en la columna de la izquierda tienes contactos, tu agenda de contactos, esta vez sí, la tuya propia, contactos frecuentes. Muy bien, pues me ha ido un resumen de la gente con la que más suelo hablar y luego otros contactos. Por lo menos Google no tiene esto oculto. Porque esta opción, otros contactos, son precisamente esas direcciones que te está guardando de forma autónoma. Tal es el caos que esto genera que la propia Google, sabedora de estas cosas, ha añadido una opción que se llama combinaciones y soluciones, que define cómo formas fáciles de corregir los problemas con tus contactos. Ayuda para combinar duplicados, añadir información útil y mucho más. En definitiva, es una forma de, supongo que usando inteligencia artificial o rastreándote hasta las plantas de los pies, tratar de ayudarte no solo con los duplicados, que es una cosa muy básica, sino también a incorporar información de otros contactos a tu lista de contactos propia y personal. Una clave para entender esto que te está pasando es cuando alguien te pregunta el email de otro alguien. ¿Tienes el email de fulanito? Tengo el email de fulanito. ¿Me lo puedes dar? Te lo puedo dar. El 98% de los casos, seguramente tú no, nosotros no, nosotros no somos población civil. Es muy posible que todo esto tú lo tengas, si no bien solucionado, del todo avanzado. Pero si hablamos de la población civil, el 98% no se va a su agenda de contactos a mirar la dirección de correo. Se va a su correo electrónico y hace dos cosas. O bien usa el buscador para buscar correos electrónicos con José Luis, o bien crea un nuevo correo y empieza a escribir José Luis y en cuanto autocompleta le dice al lado «toma nota, joseluispellicer.gonzalez@gmail.com». Esto es así. No dependes de la información que tú posees, sino de la misericordia divina de un servicio de correo electrónico o una aplicación de correo electrónico que ha tenido el buen o mal juicio de guardarse cosas para autocompletarlas y que tú no tengas que mover los huevos haciendo lo que tienes que hacer, que es tener tu propia información a tu propio alcance. ¿Todo esto qué significa? Pues que efectivamente hay que ponerse a trabajar. A trabajar y mucho. Yo empezaría, insisto, creo que a vosotros sois alumnos avanzados, no sé lo que me encontraré en el curso, pero es fundamental ver dónde tienes tus contactos y ser conscientes de dónde están y que sea una decisión tuya, no de tu teléfono ni de tu email. Lo normal evidentemente yo creo es que uses los contactos que te ofrece tu proveedor de correo electrónico principal, independientemente del teléfono que uses. ¿Por qué? Pues porque, como ya sabrás, aunque tengas un iPhone, puedes configurar tu cuenta de Google como cuenta de contactos y también tu cuenta de Microsoft, por ejemplo. Entonces, lo mínimo que yo completaría en cada contacto, nombre, apellido, foto, foto, por Dios, foto, datos del trabajo, si es que es un contacto de trabajo, es decir, empresa y cargo, los distintos teléfonos, direcciones de email y, sobre todo en contactos personales, cumpleaños y aniversario. Y también direcciones postales. Lo de las direcciones postales, esto es un conocimiento que se ha perdido en la humanidad. Mira, cada vez que vamos, cada vez que vamos, y los que me estáis escuchando, los amigos lo sabéis, a casa de Manuel, Manuel Soler Tenorio, querido amigo y compañero del podcast de AR Música, cada vez que vamos a su casa, nadie sabe en qué piso vive. Manuel, cuántas veces hemos ido a tu casa en nuestra vida. No lo sé. Desde que te la compraste, mil millones de veces todos, yo saco mi teléfono móvil, busco en mi agenda de contactos Manuel Soler y ahí, entre otras cosas, tengo su dirección postal. Y voy y pim, y le doy al botón. «Ah, lo tienes que mirar tú toda la vez. Tú tampoco te sabes en qué piso vive tu amigo Manuel». Ni falta que me hace, porque lo tengo apuntado ahí. Porque en este negocio estamos para esto, ¿no? Es decir, las cosas no tienen que estar en tu cabeza, tienen que estar apuntadas donde los tengan que estar. Y en este caso, el piso de Manuel tiene que estar, pues, no en mi cabeza, que podría estar, que no pasaría nada, pero sobre todo tengo tenerlo apuntado en alguna parte. Sexto C, por cierto, por si lo queréis saber. No os voy a dar más datos para que no haya un acoso, un «harassment», pero vive en el sexto C. Vale. Ahora, estos datos además juegan mucho con el resto de tu dispositivo. Por ejemplo, las fechas que le pongas de cumpleaños y aniversarios, es muy posible que automáticamente se vayan a ir también a tu calendario. Es decir, contactos en Google, correo electrónico de Gmail, Google Calendar, todo eso juega junto y exactamente igual lo mismo con iCloud. Y no lo he probado, pero me juego un pie que funciona igual con Microsoft y con los contactos de Microsoft. Es decir, esos cumpleaños que tú pones se van a ir a un calendario que se crea él solo y que se llama cumpleaños. Así no tienes que estar tú añadiendo cumpleaños a mano. En el caso de Apple, no sé si de Apple o esto es la aplicación que yo uso, que uso Fantastical, pero me pone además, si le he puesto el año de nacimiento, me dice cuántos cumple. Por ejemplo, hoy es el cumpleaños de Mespartnar, que cumple 53 tacos. Felicidades, Mespartnar. Ya está. ¿Ves qué sencillo? Otra cosa, las direcciones postales. Esto no solo vale para cuando vamos a casa de Manuel, sino que, por ejemplo, en el caso de mapas de Apple, tú cuando abres la aplicación de mapas, tú puedes buscar directamente ahí un contacto. Yo puedo poner ahí Manuel y me van a salir todos los manuales que tengo en la agenda que tienen su dirección para que yo haga tap y la aplicación me lleve a casa de Manuel. O incluso al revés. Si te vas a la ficha de contacto, y supongo que esto funciona en cualquier teléfono, también en Android, si te vas a la ficha del contacto y le haces tap en la dirección, se va a abrir en la aplicación de mapas que tengas por defecto. Más cosas sobre la gestión de contactos. Los grupos. Podemos, evidentemente, tomarnos el trabajo adicional de crear grupos de contactos para tenerlos organizados. Algunos de los grupos que yo tengo, te los explico. Amigos. Amigos de Rocío, que no es que no sean mis amigos, pero ahí separados están mejor. Familia. Familia extendida. ¿Qué es familia extendida? Los primos de mis padres. Yo tengo mucha relación con los primos de mis padres. Quiero tenerlos, pero no en familia. Familia extendida. Familia política. Emilcar FM. Arts Música, mi coro. Colegio. Los papás de los nenes del colegio. Música y coros. Lo he dicho. No los compañeros míos del coro, pero sí gente de otros coros, otros directores y todo eso. Proveedores. Carpinteros, electricistas, todo esto. ¿Por qué hago estos grupos? Para buscar. ¿Por qué? Porque aunque tengamos un contacto perfectamente puesto con su camiseta y con su canesú, capaz que no te acuerdas del nombre. Tú sabes que tienes apuntado el teléfono de no sé quién o de alguien que hace algo, pero no sabes quién es realmente. Esto con tu familia no te va a pasar, pero sí te puede pasar con un amigo de tu pareja, con un electricista, con alguien de un trabajo. Entonces, hacer grupos es un trabajo adicional, pero muy útil para encontrar alguna información concreta más rápido. Cuando yo necesito un fontanero o lo que sea, yo me voy directamente al grupo de proveedores y voy viendo los contactos porque tengo varios fontaneros. Ahora hablaremos de cómo distinguir fontaneros. Más cosas. Puedes tener varias cuentas de contactos. Cuentas de contactos en Google, en iCloud, pero puedes tener varias. Yo, por ejemplo, tengo mis contactos personales en iCloud y los del trabajo en una cuenta de Microsoft. Y tengo ambas en el teléfono y el ordenador y en todas partes. Y las puedo tener juntas o por separado. Activar una, otra, las dos. En la gestión de contactos del trabajo es donde me doy más cuenta de lo retrasado que voy, digamos, completando todos los datos. ¿Por qué? Porque la mayor parte de la gente que me llama o a la que yo llamo son propietarios de parcelas. Yo trabajo en gestión urbanística. Entonces, yo tengo unos listados en Excel de todos los propietarios de parcelas donde aparecen sus datos y datos urbanísticos. Eso tiene que estar ahí. Entonces, claro, muchas veces me doy cuenta que cuando tengo que escribirle a alguien un email o llamarle por teléfono, en vez de irme a mi agenda de contactos del trabajo, me tengo que ir al Excel del sector urbanístico y buscar ahí los datos. Fail. Lo interesante sería tenerlo todo integrado en la agenda de contactos, aunque tenga la información duplicada. Pero bueno, eso es un trabajo que como todo, poco a poco hay que ir haciendo. Es decir, todo esto que estoy diciendo aquí no es para hacerlo en unas tardes. Esto es para que sea un propósito y que tú vayas completando y que vayas ampliando y haciendo bien tu agenda de contactos. Hablando de los contactos, vamos a hablar de un concepto que viene de los negocios, que es el CRM. CRM significa Customer Relationship Management. Es decir, management, manejo o control de relaciones con el cliente. Un CRM es una aplicación, una herramienta muy potente que te permite gestionar a tus clientes y potenciar a tus clientes. Aparte también de gestionar a tu propio equipo y coordinar acciones de marketing con el objetivo final de vender, de poder gestionar tus ventas, poder hacer más acciones de marketing y poder vender más. En una ficha de cada cliente que está en tu CRM, cliente o potencial cliente, pues tienes, aparte de todos los datos de contacto, acciones que se le han hecho, reuniones, emails, envíos de documentos, compras que ha hecho, que ha comprado, que suele comprar. O sea, un montón de información relativa a gestionar tu relación con ese cliente y propiciar más ventas futuras. Te estoy hablando de ventas. Esto no va con nosotros a priori. No nos vamos a poner un CRM para poner el teléfono de la tía Gertrudis. Pero sí podemos usar la ficha de nuestros contactos para añadir información adicional que nos pueda ser útil. Y esto lo hacemos en el campo de notas. Y nos puede servir para muchas cosas. Por ejemplo, nombre de pareja e hijos. Yo no recuerdo nada de todo esto. Los nombres de las esposas, los nombres de los hijos. Por allá pasó. Mi mujer, en su cabecita, esa cabecita privilegiada que le ha dado Dios nuestro Señor, se acuerda de las fechas de nacimiento de los hijos de los amigos. Pero escúchame, no se las sabe de memoria. La razona. Un día la puedo traer a que haga su espectáculo. Es impresionante. Yo no soy así. Datos relativos a cómo has conocido a esa persona o quién te la ha presentado. O quién demonios es. Porque hay veces que con el resto de datos de la ficha no es suficiente. Datos o incluso fechas de tus últimas reuniones, encuentros o transacciones. Hablando de la familia más próxima, tus hijos, tus padres, DNI, número de cuenta. Yo qué sé. Yo tengo el número de cuenta de mis padres. Ahora ya con Bizoom no es menos necesario. Pero yo tengo el número de cuenta de mis padres. Ellos tienen los míos por si quieren hacer alguna generosa dádiva o derrama sobre su humilde hijo. Y mis sueros también exactamente igual. En este sentido, puede ser muy concreto y preciso con datos profesionales o muy laxo y coloquial con datos personales. Por ejemplo, yo tengo varios electricistas, varios fontaneros. Electricista que me puso enchufe en el balcón. Electricista de la comunidad, de nuestra comunidad del edificio, que aparte me hizo no sé qué. Fontanero que nos hizo esto. Fontanero que nos hizo la otro. Por ejemplo, otro que te va a gustar. Esposa de un primo de Andrés, el marido de Rebeca, compañero de Jesuitinas. Ni más ni menos. Otro que me estará escuchando. Ollente de Weekly al que le regalo dispositivos Apple antiguos. En este sentido, Javier Lacor tiene un capítulo de Loop Infinito titulado «Contactos es mi CRM» de 8 de noviembre de 2019, donde explica cómo él lleva esta idea al nivel más elevado y perfeccionista. Te sugiero que lo escuches porque es un capítulo que ya en su momento me gustó mucho. Yo no llego a eso, pero me pareció muy interesante todo lo que él propone y te recomiendo que le eches una oreja. La idea de todo esto es que las cinco partes de nuestro sistema productivo tienen que contener toda la información que les toca para que tú no tengas que tener esa información en tu cabeza. Y lo mismo ocurre con los contactos. Tienes que construir una agenda en la que confíes porque sepas que todos los datos que necesitas están ahí. Tanto los datos de contacto como información adicional si la necesitas, sin necesidad de irte a otras partes de tu sistema como podría ser el email o las notas. Aunque quizá esto de las notas es una excepción que ya veremos en el capítulo en el que hable de las notas. Si sigues todas estas indicaciones, poco a poco, sin grandes jornadas de trabajo para no acabar podrido y odiándolo todo, vas a conseguir una agenda de contactos depurada y con mucha información sobre la que puedas reposar con confianza el resto de tu sistema productivo. Esta pasada semana en un capítulo de Milk & Daily hacía una llamada a los oyentes en general de un cambio de rumbo, una nueva era en uno de mis podcasts, en Promo Podcast. Lo que decía es eso. Si aquellos que estáis interesados en el podcasting, tengo buenas noticias. Y es que Promo Podcast ha iniciado una nueva etapa en la que va a publicar más y de manera más frecuente. Lo que va a ocurrir con Promo Podcast es que vamos a tener más contenido y más frecuentemente en un formato más pequeño. En vez de ser un podcast trimestral de dos horas y pico con una sección técnica, una entrevista, un debate, un no sé cuánto, que es un formato que a mí me ha encantado, lo he hecho muy feliz durante un par de años y mucha gente lo ha disfrutado muchísimo, voy a intentar tener más impactos también a raíz de lo que comentaba el compañero Enoch a raíz de una queja mía aquí en Weekly, donde yo decía «hay que ver qué buen podcaster soy, qué importante en el mundo del podcasting, pero cada vez que quiero hacer algo de podcasting no recibo seguimiento de la gente, ¿dónde está toda mi fama?» Y me decía Enoch «hombre, es que no puedes pretender arrastrar a las más altas de ti cuando no haces un contenido en audio sobre podcasting». Entonces yo le dije «Enoch, hago promo podcast» y él me dijo «¿qué dice el consultor que hay dentro de ti? Una vez cada tres meses es suficiente». Y dije «pues tienes razón Enoch». Entonces me lo traje al debate de promo podcast junto con otro oyente de Weekly, compañero Roberto Ruiz Sánchez, y ahí me dieron un pequeño repaso amable, cariñoso, pero me lo dieron. Y a partir de ahí y posteriormente siendo pasado también por la quilla por Víctor Correal, que ya sabéis que es el mayor azuzador de todo este tipo de cosas, pues he decidido cambiar el formato de promo podcast. Y promo podcast, pues eso, a partir de ahora va a ser un podcast más breve, un podcast con un formato a lo mejor muy parecido al Daily, al Daily, a Milka Daily, un podcast de entre 10 y 15 minutos, centrado en un único tema, más frecuente. Y todavía no tengo establecido el tema de eso de más frecuente, ¿no? Es decir, a priori creo que semanal está bien, pero no tengo claro. Y sobre todo Víctor me ha animado a hacer algo que lo voy a intentar, pero que no sé si me va a salir, que va a ser que sea periódico. Es decir, va a haber muchos capítulos, pero no van a salir todos los lunes a las 9 y tal. Claro, todo esto es incumplir todos mis mandamientos más sagrados y se me ponen los pelos de punta, pero yo qué sé. Lo mismo merece la pena intentarlo, ¿no? Desmelanarme un poco. Sobre todo porque el no formato incluye también cambios de duración. Es decir, ya han salido dos capítulos de esta nueva era de promo podcast, dos capítulos que han durado eso, los 10-13 minutos. Pero como he dicho, no voy a dejar de hacer entrevistas ni a dejar de hacer debates. Y esos capítulos van a ser de más duración, ¿no? Entonces voy a ver cómo, esto es muy mío, cómo organizo toda esta anarquía, ¿vale? Cómo hago para que haya contenido frecuente sin que haya un patrón exacto porque eso, digamos, me puede dar más libertad. Pero es que a lo mejor yo no quiero tanta libertad. Yo quiero publicar el mismo día a la misma hora y todo ese tipo de cosas. No lo sé. El caso es que, bueno, ya digo, se han publicado los dos primeros capítulos. Creo que he entendido lo que me querían decir, tanto lo que me dijeron Roberto Ruiz Sánchez y Enoch como lo que me dijo Víctor Correal. Es decir, he asumido un poco el resultado de esas conversaciones y creo que la idea es esa. Es como si fuera el daily realmente. Pero, claro, no lo puedo hacer diario. No puedo hacer dos podcasts diarios. Pues eso, de momento no sé, una vez por semana. Bueno, insisto, voy a intentar no plantearme un patrón fijo, aunque me es muy difícil, y a ver lo que pasa. Pero es que además la cosa se ha, me gusta decir palabras, se ha encabronado un poco porque en la comunidad de «No es asunto vuestro», los oyentes que escucharon a Jimmy Podcast con Víctor Correal, donde intentamos darle forma a todo esto, un podcast que además yo mismo me he escuchado varias veces, que no es algo que suele hacer mucho escuchar mi propio podcast, pero este último con Víctor Correal y el weekly con Sergio Pantiga me los he escuchado dos o tres veces. A lo mejor dice poquito de mí, ¿no? «Oh, que estás encantado contigo mismo», pero es que me gusta mucho cómo han quedado estos dos podcasts, de verdad. Bueno, el caso es que decía ahí Nacho Bartolomé, que además es reciente suscriptor de weekly, me decía «Un acierto en la nueva estrategia de PromoPodcast. La periodicidad trimestral hacía que a veces se me olvidase su existencia». Claro, que este es uno de los motivos por el cual vengo aquí a contarte esto y por el cual en el daily también lo he dicho, porque mucha gente el podcast trimestral de dos horas y media, con todo lo que hay que escuchar todos los días, pues ya casi se les olvidaba. Si ahora hay un formato más accesible, quizá PromoPodcast puede volver a remontar. PromoPodcast, en sus tiempos, cuando era quincenal o mensual, tenía tres mil descargas por capítulo. Y ahora no llego a las mil. Claro, dejad de grabar así duramente. Y aunque el formato esté muy chulo, pero es formato para los muy cafeteros. En general la gente quiere consumir con más frecuencia porque si no, como le pasaba a Nacho, pues se le olvida. Y dice Nacho, «Para redondear la nueva etapa, yo sin duda renombraría el podcast a ‘Sujétame el micro’, que es el nombre de mi newsletter sobre podcasting. Y también un conato de podcast emparejado que hice un capítulo nada más, pero ya lo cerré. Me parece un nombre que tiene mucho más gancho. PromoPodcast siempre me ha sonado a podcast de promociones random. Y es que claro, PromoPodcast surgió como un podcast en el que yo colgaba directamente promos, anuncios, de otros podcasts. Luego ya evolucionó a un metapodcast, tal cual. Pero el nombre se quedó así. Y es un nombre que me parece espantoso. Es decir, solo porque existe y tú lo conoces, tiene sentido para ti. Pero si tú no conoces PromoPodcast, empezar a escuchar PromoPodcast con ese nombre te queda un poco raro. No sabes realmente lo que está pasando. Entonces, ‘Sujétame el micro’ es así como ascanalla y tal. Y bueno, pues da más ambiente de podcasting. Los oyentes de No es asunto vuestro decían que estaban a tope, que les gustaba la idea. Pedí a Pedro Luis Alba que me hiciera una prueba del nuevo logo, que es coger el logo de PromoPodcast actual, ponerle de base el mismo morado que uso para ‘Sujétame el micro’ para Newsletter y cambiar el texto por ‘Sujétame el micro’. Y bueno, pues a esta gente le ha gustado. He preguntado lo mismo en el canal de Discord de PromoPodcast. Porque en la comunidad pública de MilkaerFM hay canales para algunos de los podcasts. Está Arts Música, Colegas, PromoPodcast, Están locos estos romanos, Bala Extra y Mi Eléctrico. Y lo he puesto también ahí en la comunidad. No es una comunidad que se mueva mucho. A Marcos le ha gustado. Elías ha hecho un pequeño comentario sobre el nombre de ‘Sujétame el micro’. Lo dice ‘Sujétame el micro’ está bien porque… ‘Sujétame el micro’, que voy a escribirle a Newsletter. Pero ‘Sujétame el micro’, si vas a grabar el podcast, queda un poco raro. Pero bueno, él ha dicho que tengo muchos micros. Y me gustaría conocer también tu opinión. Me gustaría que te pasaras por el canal de Discord de PromoPodcast y que vieras el nuevo logo y que me comentaras todo esto. Me decía Pedro Luis Alba, tú estás seguro de esto? Tú estás seguro que quieres tirar por la ventana una marca con tanta trayectoria? Y mi respuesta ha sido que sí. Es decir, no que esté seguro de que lo hago, sino que el motivo de que PromoPodcast sea una marca con toda esa trayectoria no es algo que me afecte. Primero, porque no es un fit nuevo. Es decir, si tomo la decisión, yo me meto a mi hosting, a rss.com, cambio el nombre, les pongo el logotipo nuevo. A lo mejor en la descripción del podcast digo ahora PromoPodcast se llama ‘Sujétame el micro’, lo dejo ahí un tiempo para que la gente se acostumbre y a correr. En los tres, cuatro primeros capítulos lo voy aclarando todo el rato y listo. Es decir, eso no me preocupa. El tema está en que como marca es mala. Insisto, lo de PromoPodcast no. Para ti que lo conoces, sí. Es un podcast legendario. He escuchado de Milka en PromoPodcast durante muchísimo tiempo. He aprendido un montón, he participado en PromoPodcast. Durante un tiempo era incluso una distinción entre cierto grupo de la comunidad de podcaster venir a PromoPodcast. He descubierto muchos podcasts nuevos gracias a PromoPodcast. Mucha gente se ha dado a conocer y ha tenido un empujón gracias a PromoPodcast. Pero todo eso ya pasó. Toda esa fuerza que tenía la marca ya la perdí. Me pasé a la periodicidad trimestral porque no estaba cómodo con lo que estaba haciendo. Conseguí un producto que me gustaba mucho, pero un producto que se quedó para una minoría. Y esa minoría sabe lo que hay y va a seguir escuchándolo sea en PromoPodcast o sea en lo que sea. Entonces yo creo que este cambio de logo puede refrescar de alguna forma y conseguir llamar la atención de un producto que desgraciadamente, sigo pensando que es muy bueno, pero me parece que ha perdido la atracción de la audiencia. Ya que estoy en este cambio de etapa, en esta mayor periodicidad, más contenido, etc., a lo mejor es interesante meterle también no ya solo un cambio de logo, es cambiar el color y ya está, sino también un cambio de nombre. Por supuesto, si lo has escuchado y no es asunto vuestro, bien. Y si no, te lo cuento yo aquí rápidamente. Hay un plan a medio plazo de que PromoPodcast, al igual que el Daily Premium, tenga algunos capítulos de pago. Pero para eso tengo que volver a levantarlo todo, volver a levantar la marca, volver a levantar el podcast, volver a tener una audiencia más numerosa, volver a estar más presente ahí en las aplicaciones de la gente. Y ese es el motivo por el cual digamos que estoy haciendo todos estos cambios, para ver si consigo también monetizar esa parte de podcasting que hasta ahora se me ha resistido. Y claro, es que tengo mucho que contar, tengo muchos contenidos que aportar y simplemente hasta ahora no he encontrado la forma correcta de hacerlo. Y bueno, pues a ver si esta nueva etapa de PromoPodcast me permite hacerlo, de PromoPodcast o de Sujétame el micro. Así que por favor, entra ahí a Discord. Bueno, si no eres de Discord, pues me escribes, me tuiteas, me telegrameas, lo que tú quieras y me dices qué opinas de esta posibilidad de que PromoPodcast, ya que cambia en muchas cosas, cambie también el nombre. Si no vas a entrar a Discord, no te vas a perder con la nueva portada. Mira tu teléfono ahora mismo, porque este capítulo, esta sección del podcast de hoy, la portadita es la nueva portada de la que sería la nueva portada de Sujétame el micro. Así que espero tu opinión. Ayer jueves salió el segundo capítulo de la nueva era. Lo más probable es que el siguiente capítulo de la nueva era se siga llamando PromoPodcast, así que tenemos unos cuantos días para escuchar las opiniones de unos y de otros. Y vamos con la despedida, porque esto ha sido todo en este duodocentésimo nonagésimo tercer capítulo de Weekly. Espero que todo lo que te he contado te haya resultado interesante. Ya guardo con ilusión tus comentarios en nuestra comunidad de Discord. ¡Hasta la semana que viene! 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