La vuelta de las vacaciones no como un simple regreso, sino como un proceso de reencarnación. Has vuelto físicamente, pero una parte de ti se ha quedado en el lugar donde estabas. A veces, cuando un sitio me ha fascinado, soy un poco «fantasma» de la persona que fui de vacaciones,. El objetivo sería reconciliar esos dos «yoes»: el aventurero y el de la vida cotidiana.