El día de Reyes es una frontera invisible. Entre la magia y la realidad. Entre la ilusión y el consumo. Entre creer… y empezar a entender.
Hoy reflexionamos sobre qué ocurre cuando la mitología se rompe, cómo acompañar ese momento sin cinismo ni crueldad, y cómo sostener en familia —todas y todos a la vez— un relato compartido que permita crecer sin perder lo esencial.
Porque quizá la magia no desaparece: solo cambia de manos.
