Tenía que llegar. Hace décadas, en un seminario sobre política social, saltaba la idea de la enorme influencia de las políticas estadounidenses en el mundo. Sin ir más lejos, lo que nos enseñaron las políticas expansivas económicamente de Obama durante la crisis de 2008, que nuestros dirigentes copiaron para hacer frente en Europa a la crisis del Covid19. Ahora vemos como lo que se internacionaliza es el trumpismo. Y ya es evidente que no se circunscribe a la pantomima de Venezuela, que queda en un pseudoprotectorado chavista a las órdenes petrolíferas de EEUU.
