Mi segunda mutación en realidad son dos hermanas siamesas y una es más revoltosa que la otra. Y la mía es la menos revoltosa. Con eso y con el deseo de negativizar con este ciclo o el siguiente, mi hematóloga ha llegado a pronunciar la frase fetiche: ahora mismo estamos en un pronóstico favorable. Pero hasta la suerte juega un papel aquí. Así que a seguir y a cruzar dedos.
